Casi veinte años después de que se proyectara, el vial del Arroyo Periquito Melchor está a las puertas de su apertura. La alcaldesa de Linares, Auxi del Olmo, ha presidido una reunión de coordinación con la Policía Local para preparar los cambios de tráfico que supondrá la entrada en servicio de una vía cuyas obras comenzaron en junio de 2023, durante el anterior mandato municipal de PSOE e IU.
La apertura del corredor traerá cambios en varios puntos del casco urbano. La nueva conexión permitirá enlazar la Avenida Andrés Segovia con las calles Labrador y Áurea Galindo y completar el recorrido entre la Avenida del Pisar y la calle Debla. La calzada y las aceras ya están terminadas y los nuevos báculos de iluminación se encuentran instalados a lo largo del trazado.
Uno de los principales cambios afectará a la calle Cid Campeador, que pasará a tener doble sentido entre la Plaza Aníbal y la calle Áurea Galindo. Desde la calle Labrador se podrá acceder al nuevo vial, lo que permitirá establecer un recorrido más fluido entre distintas zonas de la ciudad.
También cambiará el sentido de circulación en la calle San Joaquín. El tráfico se invertirá para facilitar el acceso hacia la zona centro, en dirección a la calle Espronceda y la plaza de San Francisco. La modificación permitirá descargar de vehículos algunas calles próximas y eliminar el giro a la izquierda hacia la calle Isaac Peral desde la calle Ventanas.

Casi dos décadas después
El corredor del Arroyo Periquito Melchor es uno de los proyectos urbanísticos más prolongados de Linares. Su trazado figuraba en el planeamiento desde hace casi veinte años, pero las obras no comenzaron hasta junio de 2023, durante el mandato municipal de PSOE e IU. El proyecto establecía inicialmente un plazo de ejecución de ocho meses.
Los trabajos se encontraron con distintos obstáculos durante su desarrollo. Entre ellos estuvo la necesidad de expropiar dos inmuebles que no figuraban en el proyecto inicial. Uno de ellos era una vivienda de dos plantas situada en la calle Debla, deshabitada y en estado de deterioro, cuya demolición fue adjudicada por 7.698,13 euros. Su desaparición permitió avanzar en la ejecución del tramo final del vial.
La apertura de la vía permitirá completar una conexión que ha permanecido interrumpida durante años, pero el Ayuntamiento también pretende que tenga consecuencias sobre la circulación del centro de Linares. Así plantea conectar la calle Cid Campeador con Labrador y prolongar posteriormente el itinerario hasta la nueva vía que enlaza directamente con la rotonda de Benidorm. Desde allí, el recorrido podría continuar hacia el Paseo de Linarejos y Arrayanes. La idea es descongestionar el tráfico del centro.
La culminación del vial permitirá así recuperar una conexión prevista hace casi dos décadas y abrir un nuevo recorrido entre zonas como El Cerro, La Zarzuela y San José.