El antiguo mercado de Santiago de Linares se liberará antes de fin de año de los andamios

La retirada de la estructura forma parte de la primera fase de la rehabilitación del histórico inmueble, que recuperará su envolvente y tendrá uso cultural y expositivo

Por:Javier Esturillo
Andamios que protegen el antiguo mercado de abastos de Santiago. Foto: Javier Esturillo

La telaraña de andamios que desde hace más de ocho años forma parte del paisaje de la Plaza de Santiago tiene los días contados. El Ayuntamiento prevé retirar antes de que termine el año la estructura metálica que rodea y protege los restos del antiguo mercado de abastos desde el derrumbe que sufrió el 11 de marzo de 2018. Según ha podido saber El Nuevo Observador de fuentes municipales, la retirada se producirá dentro de la primera fase de las obras de rehabilitación que comenzaron el pasado mes de febrero.

La desaparición de los andamios supondrá uno de los primeros cambios visibles en un inmueble que permanece apuntalado desde aquella tarde de marzo en la que una parte importante de su estructura se vino abajo durante un episodio de fuertes lluvias y viento. Más de ocho años después, el histórico mercado empezará a recuperar su presencia en la Plaza de Santiago, aunque lo hará con una imagen que combinará los elementos que aún conserva con las nuevas soluciones arquitectónicas previstas en el proyecto.

La actuación cuenta con un presupuesto cercano a los tres millones de euros y un plazo de ejecución de 26 meses. Esta primera fase tiene como objetivo consolidar la estructura que permanece en pie, reconstruir las partes desaparecidas y completar el cerramiento exterior del edificio. El resultado será un espacio interior diáfano y cubierto, concebido como una plaza pública cubierta y preparado para acoger usos culturales, expositivos y sociales.

El proyecto plantea recuperar el volumen original del mercado sin reproducir de forma mimética aquello que desapareció con el derrumbe. La intervención busca diferenciar con claridad los elementos históricos de los nuevos, de manera que el edificio conserve las huellas de su pasado y, al mismo tiempo, haga visible la actuación contemporánea.

Operarios trabajan en las obras de rehabilitación de la plaza de abastos de Santiago.

Una reconstrucción que diferencia lo antiguo de lo nuevo

Uno de los recursos empleados será la anastilosis, una técnica de restauración que permite recomponer partes desaparecidas a partir de la documentación existente. Los volúmenes que se perdieron serán reconstruidos mediante materiales neutros y quedarán vinculados a los restos originales con mortero de cal y una fina lámina de plomo que marcará visualmente la separación entre lo conservado y lo incorporado.

La solución permitirá que el antiguo mercado tenga dos lecturas. Por un lado, permanecerán reconocibles los elementos históricos, consolidados y tratados como una suerte de ruina conservada. Por otro, las nuevas intervenciones tendrán un carácter contemporáneo, sobrio y sin ornamentos, de forma que pueda distinguirse qué pertenece al edificio original y qué responde a la recuperación actual.

La consolidación de la envolvente será precisamente la que permita retirar progresivamente el andamiaje que ha protegido el inmueble durante estos años. Una vez completada esta parte de los trabajos, quedará liberado el espacio interior y podrá apreciarse de nuevo el volumen del antiguo mercado desde la propia plaza.

Un espacio cultural abierto a la ciudad

El futuro uso del inmueble estará vinculado a la actividad cultural y expositiva. El proyecto contempla la instalación en el interior de un pabellón ligero destinado a exposiciones y conferencias, además de la reutilización de la planta sótano, ya excavada, como sala de exposiciones permanentes y accesible.

También se prevé un paseo elevado que permitirá recorrer el edificio desde otra cota y establecer nuevas perspectivas entre el interior del antiguo mercado y su entorno urbano.

La actuación está incluida en la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDIL) y persigue recuperar un edificio representativo del patrimonio de Linares y darle un nuevo uso en el centro de la ciudad.

El antiguo mercado de abastos de Santiago fue diseñado y construido por el arquitecto municipal Francisco de Paula Casado y Gómez entre 1903 y 1906, con un lenguaje historicista y elementos de influencia mudéjar. Durante más de un siglo formó parte de la vida cotidiana de la ciudad hasta que el 11 de marzo de 2018 sufrió el derrumbe de la cubierta.

El siniestro se produjo alrededor de las 15:30 horas, en pleno temporal de lluvia y viento. La cubierta se desplomó sobre la planta del mercado y el empuje provocó también el derrumbe del muro lateral hacia la calle Velázquez.

Desde entonces, los restos del inmueble han permanecido protegidos por la estructura de andamios. Su retirada, prevista para antes de que finalice este año, será la primera señal visible de una transformación que pretende devolver al antiguo mercado de Santiago su presencia urbana sin borrar las huellas de una historia marcada, también, por aquel derrumbe.

Fotos: Javier Esturillo

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