El Parque de Bomberos de Linares acoge estos días el primer Curso de Rescate e Intervenciones en Aguas Superficiales e Inundaciones, una formación dirigida a profesionales de distintos servicios de la provincia y enmarcada en el plan de formación de la Escuela de Seguridad Pública (Espli) de la ciudad minera.
Según la organización del curso, en la formación participan 16 bomberos de distintos servicios, entre ellos efectivos de Linares y Martos y de los consorcios de Cazorla, Segura y Mágina Oriental. El programa suma 24 horas de formación entre los días 16 y 18 de septiembre, con contenidos teóricos y ejercicios prácticos en el río Guadalimar.
La formación está siendo impartida por Miguel Ollero, bombero jubilado del Ayuntamiento de Toledo, y Jerónimo Álvarez Talavera, sargento del Consorcio de Bomberos de la provincia toledana. Los dos instructores cuentan con alrededor de 25 años de experiencia en formación especializada en rescate acuático y están vinculados a la Escuela de Protección Ciudadana de Castilla-La Mancha.
Según explica Ollero, el curso surge a partir de un contacto anterior con profesionales de Linares después de un curso sobre hidráulica en vehículos de extinción de incendios celebrado en la ciudad. A raíz de ese encuentro se planteó la posibilidad de organizar una formación específica sobre intervenciones en inundaciones y riadas.





Un curso de nivel 1
Ollero señala que se trata de una formación de nivel 1, dirigida a que los bomberos conozcan las técnicas y medidas de seguridad necesarias para intervenir en espacios acuáticos urbanos y rurales.
«Los participantes adaptan las técnicas de rescate para poder intervenir en un entorno acuático urbano y rural», explica el instructor. Entre los objetivos del curso, añade, están conocer el equipo personal, aprender a utilizarlo correctamente y aplicar las medidas de seguridad, técnicas y protocolos adecuados en este tipo de intervenciones.
El programa diferencia entre las actuaciones en entornos urbanos y rurales. En el primer caso se incluyen tanto las intervenciones en ríos que atraviesan poblaciones como las situaciones de inundación en calles. En el medio rural, las características del terreno, la vegetación y el propio cauce condicionan la actuación de los equipos de emergencia.


Diferencias entre inundación y riada
Uno de los contenidos abordados durante el curso es la diferencia entre inundación y riada. Ollero explica que una inundación supone un aumento del nivel del agua, que puede presentar corriente o no, mientras que en una riada el agua puede adquirir una fuerza suficiente para arrastrar objetos y personas.
El instructor utiliza como referencia los episodios asociados a fenómenos como una DANA para explicar que un incremento del caudal de un río no implica necesariamente que exista una corriente con capacidad de arrastre. La valoración de estas condiciones resulta determinante a la hora de establecer cómo debe desarrollarse una intervención.
La seguridad del rescatador
Ollero resume en tres aspectos las cuestiones que debe valorar un bombero antes de afrontar un rescate acuático. El primero es disponer del equipo de protección individual adecuado y conocer su funcionamiento. El segundo consiste en identificar el riesgo al que está expuesta la víctima y el tercero, seleccionar la técnica de intervención más apropiada.
No presenta las mismas características una emergencia en la que una persona está siendo arrastrada por la corriente que otra en la que la víctima permanece atrapada o enganchada a un elemento fijo, como una farola. La situación concreta determina las maniobras que pueden realizar los equipos.

La parte práctica del curso se desarrolla en las instalaciones del Club 79, cedidas para la ocasión . De acuerdo con la organización, los distintos puntos de prácticas permiten trabajar con corriente activa, aguas profundas y accesos para vehículos de emergencia.
Los participantes realizan ejercicios de lanzamiento de bolsa de rescate, maniobras de péndulo y técnicas para liberar a personas atrapadas, además de prácticas relacionadas con el rescate de víctimas con hipotermia.
La formación incluye finalmente un simulacro que sirve para poner en práctica las técnicas trabajadas durante las tres jornadas y evaluar la respuesta de los participantes ante una intervención en el medio acuático.
El concejal de Bomberos, Michel Rentero, pone en valor la importancia de este tipo de formaciones para la actualización de conocimientos de los agentes y avanza que habrá nuevos cursos en próximas fechas. «Estamos trabajando muy duro para que los profesionales estén al día en materia de emergencias. Es importantísima la formación y la actualización y, por tal motivo, vamos a llevar a cabo una programación de cursos de la mano del jefe del parque Jesús Padilla», explica el edil a El Nuevo Observador.
Fotos: Javier Esturillo