El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre, después de comunicárselo ayer al Rey por llamada. De esta manera ha puesto fin a su periodo de reflexión, confirmando que disolverá las Cortes, una decisión marcada por el varapalo que sufrió en el Congreso cuando la oposición tumbó sus dos decretos sobre vivienda.
La política nacional vuelve a ocupar el primer plano, pero en Linares el calendario conduce hacia otra cita. El 23 de mayo de 2027 están convocadas las elecciones municipales y, a poco más de siete meses de que los linarenses vuelvan a las urnas, el mapa de aspirantes a la Alcaldía empieza a despejarse. No del todo. Quedan algunas incógnitas importantes por resolver y, sobre todo, una pregunta que todavía no tiene respuesta: quiénes serán finalmente todos los que aparezcan en la papeleta.
Hay dos nombres que ya han pasado por las urnas de sus propias organizaciones y han salido con el respaldo necesario para encabezar sus respectivas candidaturas. Javi Perales será el candidato del PSOE y Laura Cerezuela repetirá por Izquierda Unida.
En el caso del PP, Auxi del Olmo se perfila como candidata a la reelección, mientras que Alberto Gragera es la opción de Vox, aunque ninguno de los dos ha culminado todavía formalmente el proceso de designación. Y a la izquierda del PSOE queda por saber quién encabezará la lista de Adelante Andalucía, que ya ha decidido concurrir con marca propia. La carrera, en realidad, acaba de entrar en una fase distinta.
Perales gana el pulso interno
Javi Perales llega a esta carrera con algo que no tenía cuando perdió la Alcaldía en 2023: una candidatura ratificada por los militantes de su partido. El actual secretario general del PSOE de Linares y portavoz municipal se impuso a Ana Cobo en las primarias celebradas el 26 de septiembre por 105 votos frente a 55. La votación cerró un proceso que durante varias semanas convirtió al PSOE local en el principal foco de atención de la política municipal.
No fue una victoria testimonial. Perales obtuvo casi dos tercios de los votos emitidos y reforzó su posición al frente de la organización socialista. Al otro lado estaba Ana Cobo, diputada nacional y con una trayectoria institucional más larga, que había conseguido los avales necesarios para llegar a la votación. La pugna enfrentó dos perfiles diferentes dentro del mismo partido y terminó resolviéndose por una diferencia suficientemente amplia como para que el PSOE pueda mirar ya hacia fuera y dejar atrás el debate interno.
Perales conoce, además, el terreno que pisa. Fue alcalde durante apenas once meses en el anterior mandato y en 2023 encabezó la candidatura socialista que consiguió diez concejales. Después de la derrota, asumió el liderazgo orgánico del partido y ha mantenido durante estos años una oposición muy pegada al Ayuntamiento.
Ahora tendrá que convertir ese conocimiento de la oposición y del funcionamiento municipal en una alternativa de Gobierno. No será sencillo. El PSOE parte con diez concejales, pero necesita crecer para tener opciones reales de recuperar la Alcaldía y, sobre todo, debe convencer a un electorado que en 2023 repartió sus votos entre varias opciones.
Su candidatura llega, además, con una cuestión de fondo que trasciende a Perales: qué PSOE quiere presentarse ante los linarenses en 2027. El proceso de primarias ha cerrado una disputa interna, pero el resultado electoral dependerá de la capacidad del partido para construir una imagen propia frente al Gobierno del PP y evitar que la campaña quede reducida a un plebiscito sobre la gestión de Auxi del Olmo.
Del Olmo juega con la ventaja de estar en el Gobierno
En el otro lado está Auxi del Olmo. La alcaldesa no necesita explicar quién es ni cuál ha sido su papel durante estos cuatro años. Gobierna la ciudad desde junio de 2023 y preside desde abril el Partido Popular de Linares, después de ser elegida por aclamación en el congreso extraordinario que sustituyó a Mariola Aranda.
Todo apunta a que repetirá como candidata, aunque hay una diferencia importante respecto a Perales y Cerezuela: el PP todavía no ha formalizado oficialmente su candidatura.
La propia Del Olmo reconoció en septiembre que no tenía todavía la confirmación oficial del partido, aunque daba por hecho que, si la dirección mantenía su confianza, volvería a encabezar la lista.
La alcaldesa llega, en cualquier caso, a la recta electoral con una ventaja que sus rivales no tienen: puede presentar una gestión. Y eso es al mismo tiempo una fortaleza y una obligación.
El PP tendrá que llegar a mayo de 2027 con proyectos convertidos en realidades o, al menos, con avances suficientemente visibles para sostener el relato de Gobierno. Linarejos, el Paseo de Linarejos, los proyectos vinculados a la actividad industrial, el urbanismo, los barrios y la recuperación de determinados espacios públicos formarán parte inevitablemente del balance. Pero también estarán sobre la mesa los asuntos que hayan quedado a medias.
Ese será uno de los elementos decisivos de la campaña popular. La propia evolución del mandato ha colocado varias actuaciones relevantes en el calendario electoral y el último curso político será el momento en el que los vecinos empiecen a separar las promesas de las obras terminadas. El análisis publicado por El Nuevo Observador al comienzo de septiembre ya advertía de que el Ayuntamiento entraba en el tramo decisivo del mandato con proyectos todavía pendientes y con la oposición empezando a ordenar sus candidaturas.
Del Olmo, en definitiva, tendrá que defender una gestión que puede ser su principal argumento electoral, pero también tendrá que responder por ella.
Gragera, el mejor colocado en Vox
Alberto Gragera afronta una situación diferente. Vox lo considera su principal opción para repetir como cabeza de lista y la dirección provincial ha valorado expresamente el trabajo realizado por el portavoz municipal y Marina Martínez durante el mandato.
Gragera tiene una característica que puede ser importante en una campaña municipal: su perfil es eminentemente local. Llegó al Ayuntamiento en 2023 y ésta es su primera experiencia institucional. Antes había trabajado en la empresa familiar de transporte y también pasó por Gestamp. En estos tres años ha construido una presencia política propia y ha hecho de los barrios, el mantenimiento urbano, la limpieza, el comercio y la crítica a la gestión del PP algunos de los ejes de su discurso.
Su relación con el Gobierno de Del Olmo también ofrece una particularidad. Vox ha sido oposición, pero no siempre una oposición de bloqueo. En 2025, por ejemplo, permitió sacar adelante la empresa municipal de servicios después de pactar con el PP que quedara limitada a limpieza, grúa y aparcamientos.
Ese recorrido puede ser relevante en 2027. Gragera necesitará explicar qué ha hecho Vox durante el mandato y qué quiere hacer si obtiene más fuerza. Su reto será diferenciarse del PP sin perder de vista que buena parte de sus votantes potenciales se encuentran en el mismo espacio electoral.
Por ahora, y pese a que el partido lo considera la mejor opción, su candidatura tampoco está formalmente cerrada. La decisión definitiva corresponde a la dirección nacional.
Cerezuela mantiene el espacio de IU abierto a acuerdos
Laura Cerezuela es el otro nombre que ya está oficialmente elegido. La asamblea local de Izquierda Unida la escogió por unanimidad para repetir como candidata. Será, por tanto, la segunda vez que encabece una candidatura municipal.
Cerezuela conoce bien el Ayuntamiento. Llegó a la Corporación en octubre de 2021, cuando sustituyó a Carmelo Gragera, y desde entonces ejerce como portavoz municipal. Tras las elecciones de 2023 quedó como única representante de IU en el Consistorio.
Su punto de partida electoral es más modesto que el de PSOE y PP. La candidatura de Para la Gente obtuvo en 2023 1.444 votos, el 5,66% y un concejal, frente a los dos ediles que IU había conseguido cuatro años antes. Ahora la formación quiere ampliar la candidatura a colectivos sociales y ciudadanos y elaborar el programa mediante un proceso participativo. Pero hay una cuestión que puede alterar completamente sus posibilidades: la fórmula electoral de la izquierda.
IU no descarta hablar con otras fuerzas. Podemos tampoco cierra la puerta a buscar entendimientos. El problema es que Adelante Andalucía ha decidido caminar por su cuenta. La formación liderada por José Ignacio García ha anunciado que concurrirá con su propia marca, alejando por ahora cualquier posibilidad de una candidatura conjunta de todo el espacio situado a la izquierda del PSOE.
Para Cerezuela, la campaña no será únicamente una cuestión de votos propios. También lo será de representación. Mantener el concejal puede ser el mínimo objetivo; recuperar el segundo, o incluso crecer, dependerá en buena medida de cómo se repartan los votos en ese espacio.
La izquierda sigue dividida
Aquí aparece una de las incógnitas más importantes de la próxima campaña. En 2023 concurrieron varias candidaturas situadas a la izquierda del PSOE. Para la Gente obtuvo representación, mientras que Podemos y Adelante Andalucía se quedaron fuera del Ayuntamiento. El resultado dejó una evidencia: la fragmentación tiene un coste cuando el número de concejales que se reparten es limitado. Ahora el escenario vuelve a abrirse.
IU ya tiene candidata. Adelante Andalucía ha decidido concurrir con marca propia. Podemos todavía debe aclarar su posición y no puede descartarse que haya conversaciones para buscar alguna fórmula común entre determinadas fuerzas.
La cuestión es si habrá una candidatura capaz de concentrar ese voto o si volverán a presentarse varias listas compitiendo por un espacio electoral parecido. En una ciudad donde una diferencia relativamente pequeña puede decidir el último concejal, la respuesta no es menor. Puede afectar a la mayoría de Gobierno.
Una carrera todavía incompleta
La fotografía actual, por tanto, tiene cuatro nombres sobre la mesa, aunque no todos tengan el mismo grado de formalización. Javi Perales es el candidato del PSOE tras ganar las primarias. Laura Cerezuela repetirá por IU después de ser elegida por unanimidad. Auxi del Olmo parte como la candidata del PP salvo cambio de planes, aunque todavía debe producirse la designación oficial. Y Alberto Gragera es la apuesta de Vox, pendiente igualmente de la ratificación definitiva. Después está Adelante Andalucía, que concurrirá con marca propia y todavía tiene que decidir quién ocupará el primer puesto de su lista.
Y queda una última posibilidad que suele aparecer cuando las estructuras de los partidos empiezan a perder capacidad para monopolizar las candidaturas: la llegada de algún outsider. El término se utiliza para referirse a una persona procedente de fuera de la política tradicional, sin una trayectoria previa en partidos ni cargos públicos, que decide dar el salto electoral. ¿Puede aparecer alguien así en Linares? A estas alturas no hay ningún nombre que permita afirmarlo. Pero tampoco puede darse por cerrado el cartel.
Quedan meses. Y en política municipal, con una ciudad como Linares y una Alcaldía que en 2023 cambió de manos, pueden ocurrir todavía muchas cosas antes de que las papeletas estén impresas. Lo que sí parece claro es que la campaña ya ha empezado, aunque los partidos todavía no hayan pronunciado oficialmente esa palabra.