La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal, asentada principalmente en la provincia de Jaén, dedicada al fraude alimentario en el sector del aceite de oliva, mediante la comercialización de aceite de calidad inferior como aceite de oliva virgen extra ecológico. Se estima que, desde 2023, habría obtenido «un beneficio ilícito superior a los cuatro millones de euros».
Ha sido en el marco de la operación Oretania, en la que se ha detenido a doce personas como presuntas autoras de delitos de fraude alimentario, falsedad documental, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, en las provincias de Jaén (ocho), Málaga (dos), Córdoba (una) y Madrid (una).
El subdelegado del Gobierno de España, Manuel Fernández; el teniente coronel de la Comandancia en Jaén, Francisco Lozano, y el capitán jefe de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, Carles Algar, han informado de ella este lunes en rueda de prensa.
También ha estado presente el jefe de Servicio de Agricultura de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Celedonio Fornell, y el teniente coronel, jefe de Operaciones, Policía Judicial e Información, Francisco Javier Ruiz.
Inicio de la investigación
La investigación se inició tras la comunicación por parte de la citada delegación de la Junta sobre una posible trama de defraudación cualitativa en diversas operaciones de compraventa de aceite de oliva, que se venían realizando en las instalaciones de un operador de la provincia que desarrollaba su actividad desde 2023.
Los movimientos fraudulentos han permitido a los investigadores detectar diversas irregularidades tributarias, por lo que la investigación continúa abierta. Además, se ha recalado que se trata de un «operador muy particular» y de un «hecho aislado» en la provincia.
El subdelegado ha valorado que con esta actuación se garantiza la seguridad alimentaria y se refuerza la labor desarrollada por las instituciones en defensa de los derechos de los agricultores y del cultivo del olivar tradicional, promoviendo un mercado con competencia leal y precios justos, que garantice la calidad y trazabilidad del aceite de oliva producido en España.
Por ello, ha trasladado su enhorabuena al personal técnico de Agricultura de la Junta y a la Guardia Civil «por una operación que viene a generar, entre otras consecuencias, el incremento, aún más, de la confianza en los productores, que vienen trabajando insistentemente en marcos de calidad y trazabilidad máximas».
«Operaciones de este calado despejan cualquier atisbo de duda que puedan introducir personas o entidades que utilizan la manipulación y el engaño para aprovecharse del inmenso trabajo que realiza el sector», ha remarcado Fernández.

Simulación de operaciones internacionales
El modo de actuación de la organización investigada consistía en simular la compra de aceite de oliva virgen en diversas almazaras y cooperativas nacionales, por parte de dos sociedades portuguesas controladas por los principales líderes de la organización.
Sin embargo, las investigaciones acreditaron que dichas operaciones eran ficticias y que el aceite en cuestión en ningún caso era enviado a Portugal, sino que era almacenado directamente, a través de facturas, contratos y documentos de transporte falsificados, con la colaboración de varios empresarios del sector del transporte por carretera.
Después, la organización, mediante un complejo entramado societario, simulaba la importación de aceite de oliva virgen extra ecológico desde Portugal a la empresa ubicada en la provincia de Jaén, donde en realidad, previamente estaba almacenado aceite de inferior calidad, utilizando para ello diversas empresas pantalla y documentación falsificada.
Durante todo este proceso, la organización alteraba documentalmente la calidad del aceite, declarando como aceite de oliva virgen extra ecológico un producto que en realidad correspondía a aceite de oliva virgen de inferior calidad, aportando a la organización importantes beneficios en los márgenes de venta.
Registros
En la operación, han sido realizados 14 registros en inmuebles relacionados con la organización, ubicados en las provincias de Jaén, Córdoba y Málaga, incluidas tres fábricas oleícolas vinculadas en la trama.
Durante los registros, en los que participaron inspectores de calidad agroalimentaria de la Junta de Andalucía, se tomaron muestras del aceite investigado y se procedió a la inmovilización de 34 depósitos con más de un millón de kilogramos de aceite, por incumplimiento de la normativa de trazabilidad y seguridad alimentaria.
Asimismo, se intervinieron más de 70.000 euros en efectivo, así como vehículos de alta gama, relojes, joyas y otros artículos de lujo, con un valor de más de un millón de euros. Los investigadores estiman que, desde enero de 2023, el fraude habría afectado a más de siete millones de kilogramos de aceite, generando un beneficio ilícito superior a los cuatro millones de euros.
La operación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Jaén, con la colaboración de la Inspección de Calidad Agroalimentaria de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, y el apoyo de efectivos de los Equipos ROCA, el Servicio Cinológico y la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usesic), bajo la dirección del Tribunal de Instancia número 2 de Martos.