El Ayuntamiento de Linares prepara la demolición del antiguo depósito de agua situado en el aparcamiento de la calle Eriazos de la Virgen, una infraestructura que desde hace tiempo genera inquietud entre los vecinos por su estado de conservación. La actuación llega después de que los técnicos municipales hayan inspeccionado la estructura y hayan determinado que concurren circunstancias que justifican su retirada por motivos de seguridad.
El concejal de Obras, Michel Rentero, explica que se trata de un depósito elevado construido sobre una estructura de hormigón armado cuyo estado ha sido objeto de distintas comprobaciones técnicas. Los informes municipales apuntan a la conveniencia de proceder a su demolición para evitar riesgos en un espacio con tránsito habitual de peatones y vehículos.
«Desde el Ayuntamiento vamos a actuar con la mayor rapidez posible», señala Rentero en declaraciones a El Nuevo Observador, para advertir a continuación que la intervención no puede abordarse como una demolición convencional, puesto que las características y dimensiones de la estructura obligan a disponer de medios técnicos específicos y a preparar previamente una operación que deberá ejecutarse con todas las garantías.
Mientras se concreta la intervención, el Ayuntamiento mantendrá las medidas de seguridad necesarias en el entorno y organizará los trabajos previos a la demolición. El objetivo, según el responsable municipal, es que la actuación se desarrolle de forma controlada y sin poner en riesgo a las personas ni a los bienes situados en las inmediaciones.
La estructura se encuentra en los antiguos terrenos de Campsa, junto a la calle Eriazos de la Virgen y a espaldas de la Estación de Madrid, un enclave que actualmente se utiliza como zona de aparcamiento. Su deterioro había provocado la preocupación de residentes de los edificios próximos, que han reclamado una solución ante el temor de que la degradación de la estructura pudiera terminar provocando algún incidente.
Las quejas vecinales se remontan al menos a junio de 2025. En aquel momento, efectivos del Servicio de Bomberos y de la Policía Local acudieron al lugar y acordonaron la zona ante las condiciones que presentaba el depósito. Desde entonces, los vecinos han seguido reclamando una actuación definitiva y han trasladado su inquietud por la evolución del estado de la instalación.
La preocupación ha aumentado en las últimas semanas ante la proximidad de la Feria de San Agustín y el previsible incremento del movimiento de personas y vehículos en esta zona de Linares. Más de 70 vecinos han respaldado con sus firmas la petición de una solución.
Rentero insiste en que la prioridad municipal es la seguridad. «Queremos actuar con responsabilidad, garantizar la seguridad de los vecinos y ejecutar esta actuación con todas las garantías técnicas», sostiene el concejal, que sitúa ahora la preparación de los trabajos como el paso previo a la demolición de una estructura cuyo estado ha generado durante meses una creciente preocupación en su entorno.