La Universidad de Jaén volvió a situarse en el centro del debate público en una mesa redonda que reunió a representantes de las principales fuerzas políticas andaluzas, en un contexto marcado por la cercanía de las elecciones del 17 de mayo y por la creciente preocupación social sobre su financiación y porvenir.
Organizado por la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Universidad de Jaén, el encuentro sirvió para confrontar ideas, medir compromisos y, sobre todo, visibilizar la importancia estratégica de la institución académica para el desarrollo de la provincia.
Bajo el título “La Universidad de Jaén, una historia de éxito y un presente y un futuro incierto”, el debate se desarrolló en un clima de pluralidad y normalidad democrática, con la participación de representantes del PP, PSOE, Jaén Merece Más y Por Andalucía. La única ausencia fue la de VOX, que declinó la invitación alegando motivos de agenda.
Durante la sesión, moderada por el coordinador de la plataforma, Antonio Garrido, se abordaron cuestiones clave como el modelo de financiación de las universidades públicas, el papel creciente de las privadas y la singularidad del caso jienense. La Universidad de Jaén, con casi 33 años de trayectoria, fue presentada como un ejemplo de éxito académico e institucional, pero también como una entidad que afronta incertidumbres que podrían comprometer su desarrollo si no se adoptan medidas firmes en la próxima legislatura.
Uno de los puntos que centró la discusión fue la infrafinanciación que, según la plataforma, sufre la institución. Este problema no solo afecta al presente de la universidad, sino que condiciona el futuro de toda la provincia. La idea de que el destino de Jaén está estrechamente ligado al de su universidad fue un argumento compartido a lo largo del encuentro.

Movilización social
Además del debate institucional, la mirada estuvo puesta en la movilización social convocada para el día 29. Todos los partidos, excepto el PP, confirmaron su asistencia a la protesta, aunque desde esta formación se expresó respeto hacia cualquier iniciativa reivindicativa. La convocatoria se plantea como un punto de inflexión para canalizar el malestar ciudadano y exigir soluciones concretas.
Antonio Garrido, en su intervención inicial, marcó el tono del acto con un mensaje claro: se ha terminado el tiempo de la resignación. Defendió la necesidad de una respuesta colectiva ante lo que considera decisiones injustas, apelando a la unidad, la firmeza y una “rebeldía cívica” que permita a la sociedad jienense hacerse oír. Su discurso incidió en que no es momento de silencios ni de dudas, sino de posicionarse activamente en defensa de la universidad y, por extensión, del futuro de la provincia.
El balance del encuentro fue positivo para la plataforma, que lo considera una herramienta útil para que la ciudadanía conozca las propuestas reales de cada formación política. En un escenario electoral, el futuro de la Universidad de Jaén se consolida así como uno de los grandes temas que marcarán la agenda política y social en las próximas semanas.