El linarense que conquista Sídney desde una paellera

Eduardo Ayuso dejó la banca para emigrar a Australia. Empezó de cero y ha acabado convirtiendo su empresa de catering en una de las referencias de la gastronomía española en la ciudad

Por:Javier Esturillo
Eduardo Ayuso González antes de comenzar un servicio.

Las paelleras empiezan a humear cuando el sol cae sobre Sídney. El aroma del azafrán y del sofrito se mezcla con el de la brisa del Pacífico mientras decenas de australianos esperan su turno frente a una cocina que habla español.

A miles de kilómetros de Linares, Eduardo Ayuso González remueve el arroz con la misma calma con la que aprendió a observar a las mujeres de su familia entre los fogones. En cada servicio hay una receta, pero también una historia de emigración, esfuerzo y raíces que nunca se perdieron.

Hace más de una década dejó atrás una carrera estable en la banca para empezar de cero en Australia. Hoy dirige Typical Spanish, una empresa de catering especializada en comida tradicional española que se ha convertido en una de las referencias del sector en Sídney. Lo que comenzó como una aventura personal es hoy un proyecto consolidado que ha acercado la cocina española a miles de australianos.

La restauración en los genes

Su relación con la hostelería empezó mucho antes de pensar en cruzar medio mundo. Creció en una familia donde los negocios de restauración formaban parte del día a día. Su padre fue propietario de dos establecimientos muy conocidos en Linares, la Hamburguesería Yogui y la Pizzería Ciao, locales que durante años fueron punto de encuentro para varias generaciones de linarenses. Antes, su abuelo Eduardo ya había demostrado un marcado carácter emprendedor, una forma de entender la vida basada en la iniciativa y el trabajo.

Sin embargo, la verdadera escuela de cocina estuvo en casa. Eduardo aprendió observando a sus abuelas, Paqui y Felisa. Ellas le enseñaron que cocinar era mucho más que seguir una receta: era cuidar de la familia, respetar el producto y aprovechar cada ingrediente. Entre todas ocupa un lugar especial Paqui, una mujer que sacó adelante a nueve hijos después de una infancia marcada por las dificultades. Su capacidad para cocinar grandes comidas con muy pocos recursos dejó una huella profunda en su nieto y sigue inspirando hoy buena parte de su forma de entender la gastronomía.

A ese legado familiar se unió la influencia de su madre, considerada en su entorno una magnífica cocinera de paellas. De ella aprendió que un arroz necesita tiempo, paciencia y precisión, tres principios que siguen guiando cada una de las paellas que prepara en Australia.

Eduardo Ayuso y su abuela Paqui preparando una paella.

Espíritu emprendedor desde muy joven

La inquietud emprendedora apareció muy pronto. Con apenas doce años, durante el verano de 1993, montó su primer negocio: un pequeño puesto de helados junto al restaurante familiar. Era una iniciativa modesta, pero ya reflejaba una curiosidad permanente por crear proyectos propios.

Después llegaron los estudios. Se licenció en Económicas, completó un máster en Marketing y comenzó a trabajar para una de las mayores entidades bancarias del mundo. Todo parecía encajar. Tenía estabilidad, una carrera profesional prometedora y un futuro previsible. Pero la cocina seguía ocupando un lugar demasiado importante como para resignarse a verla únicamente como una afición.

En 2011 tomó una decisión que cambiaría su vida. Junto a su pareja hizo las maletas y puso rumbo a Australia en busca de nuevas oportunidades. Como ocurre con tantos emigrantes, los primeros meses estuvieron marcados por la incertidumbre y la necesidad de empezar desde abajo.

Durante aquella etapa recuperó otra faceta poco conocida de su trayectoria. En España había sido árbitro de fútbol durante muchos años, dirigiendo partidos en categorías inferiores y también en Tercera División. En Australia volvió a ponerse el silbato para arbitrar encuentros de fútbol y fútbol sala. Aquel trabajo le permitió obtener los ingresos necesarios para mantenerse mientras daba forma al proyecto que realmente quería construir. Ese proyecto acabaría llamándose Typical Spanish.

Esfuerzo, dedicación y pasión

Antes de cocinar la primera paella en Sídney dedicó años a buscar proveedores capaces de ofrecer ingredientes de calidad y a construir relaciones de confianza con productores locales e importadores españoles. Tenía claro que una paella auténtica no admite prisas ni atajos. La calidad del producto y el respeto por la tradición debían estar por encima de cualquier otra consideración.

Con esa filosofía nació una empresa especializada en llevar la cocina española a eventos corporativos y celebraciones privadas. Las recetas tradicionales, elaboradas con productos frescos australianos y una cuidada selección de ingredientes españoles, pronto encontraron un hueco en una ciudad abierta a descubrir nuevas culturas gastronómicas.

El chef linarense en el centro con un grupo de comensales.

Catorce años después, Typical Spanish se ha consolidado como una de las empresas de catering español con mayor trayectoria en Sídney. Ha organizado cientos de eventos para instituciones, empresas y particulares, acercando la gastronomía española a miles de personas.

Entre sus clientes figuran compañías españolas con presencia internacional como Acciona, Ferrovial, Porcelanosa, Cosentino o Viscofan, además de numerosas empresas australianas que han confiado en su propuesta culinaria.

Quienes conocen a Eduardo coinciden en señalar que su especialidad son las paellas. Él prefiere quitar importancia al elogio y recordar de dónde procede todo lo que hace. Su cocina es el resultado de muchas horas observando a sus abuelas, de las enseñanzas recibidas en la cocina familiar y de un profundo respeto por una tradición que considera parte de su identidad.

Ese vínculo con Linares nunca se ha roto. Aunque lleva más de una década viviendo al otro lado del planeta, mantiene intacta la relación con su ciudad y con la familia que le enseñó a entender la cocina como una forma de compartir.

En cada evento que organiza en Australia hay algo más que tapas, croquetas o paellas. Hay una historia personal construida con sacrificio, valentía y memoria. La de un linarense que dejó la seguridad de un despacho bancario para perseguir un sueño al otro lado del mundo y que, sin proponérselo, ha terminado convirtiéndose en uno de los mejores embajadores de la gastronomía española en Sídney.

Porque hay sabores que viajan miles de kilómetros sin perder el acento. Y el de Eduardo Ayuso González sigue sonando, muchos años después, exactamente igual que en las cocinas donde empezó todo, en Linares.

Fotos: Typical Spanish Catering

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