La música clásica vive desde hace años una reflexión profunda sobre su propio futuro. No tanto sobre el repertorio o la interpretación, sino sobre algo más estructural y, a menudo, silenciado: cómo se construye hoy una carrera profesional sostenible en un sector tan exigente como frágil.
En ese contexto se inscribe EmpleARTE, el foro impulsado por la Joven Orquesta Nacional de España y la Escuela Superior de Música Reina Sofía, que celebrará una nueva edición el próximo 17 de enero en el Auditorio Nacional de Música de Madrid.
El evento aspira a ser más que un foro de orientación profesional. Con ponencias, talleres y mentorías personalizadas, EmpleArte 2026 ofrece a los jóvenes músicos herramientas para desarrollar carreras sostenibles, creativas y adaptadas a los retos actuales del sector, combinando interpretación, gestión, comunicación y emprendimiento cultural.
Talento y visión estratégica
Entre los invitados destaca Jesús Herrera, linarense y director artístico de la London Philharmonic Orchestra, cuya trayectoria combina talento musical y visión estratégica. Herrera no solo ha llevado su experiencia a uno de los escenarios sinfónicos más importantes del mundo, sino que también ha liderado proyectos en agencias de representación, orquestas y centros culturales internacionales.
Su presencia en EmpleArte 2026 permitirá a los participantes conocer de primera mano cómo conectar la formación con las oportunidades profesionales y la proyección global, mostrando que la excelencia artística y la gestión del talento pueden ir de la mano.
La jornada reunirá también a intérpretes como Juan Pérez Floristán, Andrea Motis, Iván Macías o Necko Vidal, así como gestores de instituciones y expertos en comunicación, emprendimiento y marca personal, entre ellos Susana Castro, Elena del Río, Isabel Santiandreu y músicos emprendedores como Edgar Martín o Mario Mora. Juntos, representan la diversidad y complejidad del ecosistema musical contemporáneo, que exige creatividad, preparación y visión estratégica.
Con el respaldo del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) y la colaboración de Fundación Banco Sabadell e If! Foundation, EmpleARTE 2026 se consolida como un punto de encuentro clave para que los jóvenes músicos conecten talento, creatividad y futuro, y descubran que, más allá del atril, la música clásica también se construye desde la preparación, la planificación y la innovación profesional.

Un linarense influyente
Jesús Herrera no dirige con batuta, pero influye decisivamente en cómo suena una de las grandes orquestas del mundo. Desde 2025 es director artístico de la London Philharmonic Orchestra, una institución histórica del panorama sinfónico europeo, y su nombre se ha convertido en referencia obligada cuando se habla de nuevas formas de liderazgo cultural en la música clásica.
Nacido en Linares en 1987, Herrera pertenece a una generación que ha crecido con la conciencia de que el talento artístico, por sí solo, ya no garantiza una carrera. Pianista de formación, con premios en concursos internacionales y estudios musicales en París y Salzburgo, pronto entendió que el futuro del sector pasaba también por la gestión, la planificación estratégica y la capacidad de conectar creación, instituciones y público.
Su trayectoria profesional dibuja un recorrido poco habitual en el ecosistema musical español. Tras trabajar en agencias de representación artística en Londres, Madrid y París, dio el salto a la gestión institucional como director general y artístico de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y del Centro Cultural Miguel Delibes. Allí impulsó una etapa marcada por la proyección internacional, la diversificación de públicos y la creación de proyectos educativos y de mediación cultural, sin renunciar a la excelencia artística.
Antes de asumir la dirección artística de la London Philharmonic Orchestra, Herrera formó parte de la agencia Intermusica, una de las más influyentes del circuito internacional, donde dirigió proyectos estratégicos y colaboraciones con grandes orquestas y festivales. Esa experiencia, a medio camino entre la trastienda del sistema musical y el escenario, ha sido clave para construir un perfil híbrido que hoy resulta especialmente valioso.
El nombramiento al frente de la London Philharmonic no fue casual ni simbólico. Llegó tras un proceso de selección internacional y responde a una visión de la música clásica que huye del inmovilismo. Herrera defiende una programación abierta al repertorio contemporáneo, a la colaboración interdisciplinar y a la conexión con nuevas audiencias, sin romper con la tradición que sostiene a las grandes instituciones sinfónicas.