La Fundación Caja Rural de Jaén cerró 2025 con un balance marcado por el crecimiento de su actividad y la consolidación de su presencia en distintos ámbitos de la sociedad jiennense. La institución generó un impacto directo en 144.381 personas a través de cerca de 300 proyectos e iniciativas desarrollados durante el pasado año, según recoge la Memoria Anual presentada este jueves en el Nuevo Batán Club Social.
El acto reunió a representantes de la Fundación, miembros del Consejo Rector de Caja Rural de Jaén, entidades colaboradoras y autoridades provinciales y locales, entre ellas el alcalde de Jaén, Julio Millán; el presidente de la Diputación, Francisco Reyes; y el subdelegado del Gobierno, Manuel Fernández.
Durante la presentación, el presidente de la Fundación Caja Rural de Jaén, Patricio Lupiáñez, destacó que 2025 ha sido un ejercicio en el que la entidad ha continuado avanzando en los objetivos marcados por su Plan Estratégico 2024-2027, al tiempo que ha comenzado a preparar la celebración de su vigésimo aniversario. «Hemos mantenido nuestro compromiso con el territorio y con la sociedad jiennense», señaló.
Uno de los pilares de la actividad de la Fundación volvió a ser el ámbito social. A través de diferentes convocatorias y programas se respaldó la labor de 150 entidades del Tercer Sector, permitiendo que más de 31.000 personas se beneficiaran de acciones orientadas a la inclusión social, la atención a personas con discapacidad, enfermedades crónicas o adicciones, así como a la promoción del voluntariado y los hábitos de vida saludables entre la población joven.

Entre las iniciativas desarrolladas destacó Rural Forma Social, un encuentro que reunió a 60 organizaciones y cerca de 90 profesionales para compartir experiencias, recibir formación especializada y fortalecer las redes de colaboración entre entidades sociales. Asimismo, el programa de Consultoría Social continuó prestando apoyo técnico a organizaciones de la provincia para mejorar su gestión y capacidad de desarrollo.
La Residencia de Mayores La Inmaculada también centró parte de los esfuerzos de la Fundación. Durante el pasado año se impulsaron mejoras en la atención a los residentes y en los procesos internos del centro, alcanzando niveles de satisfacción superiores al 90% entre usuarios y familiares. Además, la residencia renovó la certificación de calidad avanzada otorgada por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía.
La cultura volvió a ocupar un lugar destacado en la programación anual. Certámenes consolidados como el Premio de Artes Plásticas La Rural o el Concurso de Fotografía Fundación Caja Rural de Jaén mantuvieron su capacidad de convocatoria, atrayendo a cientos de artistas y fotógrafos de toda España. Las exposiciones derivadas de estos concursos sumaron miles de visitantes en distintos municipios de la provincia.
Especial protagonismo tuvieron también las grandes muestras celebradas en la Catedral de Jaén. El Belén Napolitano y la exposición Peregrinos de Esperanza registraron conjuntamente cerca de 70.000 visitantes, convirtiéndose en dos de las actividades culturales con mayor repercusión del año.

La conservación del patrimonio histórico-artístico continuó siendo otra de las líneas estratégicas de actuación. Durante 2025 concluyeron diversas restauraciones de bienes patrimoniales de la provincia, entre ellas la cúpula del altar mayor de la iglesia de San Lorenzo de Úbeda, la portada del Santuario de la Virgen de Linarejos o varias obras pictóricas de relevancia histórica. Paralelamente, se iniciaron nuevos proyectos de recuperación patrimonial y se amplió la colección artística propia de la Fundación con nuevas incorporaciones.
La música, la literatura y las artes escénicas completaron una programación que incluyó colaboraciones con festivales de referencia como Música en Segura, el Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda o el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza. También tuvieron cabida iniciativas educativas y de divulgación cultural dirigidas a escolares, como el programa de Teatro Escolar, que acercó la ciencia a cerca de 4.000 estudiantes de nueve municipios.
En el apartado científico-técnico, Olivarum reforzó su posición como uno de los principales instrumentos de la Fundación para el apoyo al sector oleícola. El laboratorio cerró el ejercicio con una cartera cercana a los 400 clientes y más de 8.300 muestras analizadas entre aceite, aceituna y suelos agrícolas. Además, gestionó casi 2.000 solicitudes relacionadas con las ayudas de la Política Agraria Común (PAC).
La actividad investigadora también mantuvo un papel relevante. Durante el pasado año concluyó un proyecto centrado en el diagnóstico de nutrientes y patógenos en savia de olivo y continuó la participación en Living Soill, una iniciativa europea liderada en España por la Universidad de Jaén para estudiar y monitorizar la salud de los suelos agrícolas.
Con estos resultados, la Fundación Caja Rural de Jaén afronta la recta previa a su vigésimo aniversario consolidando su papel como uno de los principales agentes de impulso social, cultural y científico de la provincia, respaldada por una red de cerca de 300 entidades colaboradoras y una actividad que continúa ampliando su alcance año tras año.
Fotos: Fundación Caja Rural de Jaén