La investigación por presunto tráfico de menores desarrollada por la Policía Nacional y la Guardia Civil tiene uno de sus escenarios en Linares, donde ha sido detenido uno de los seis investigados. El arrestado, que reside con uno de los menores, ya ha prestado declaración en dependencias policiales y ha pasado a disposición judicial.
La denominada Operación Luna ha permitido localizar a seis niños, de entre uno y 11 años, hijos de la principal investigada, detenida en la localidad pacense de Montijo. La actuación se ha desarrollado también en Badajoz y ha contado con la colaboración de las autoridades portuguesas.
En cuanto a la situación de los menores, dos niñas, de uno y tres años, se encuentran bajo la tutela de las autoridades administrativas portuguesas. Otros dos están protegidos por la Junta de Extremadura, mientras que los dos restantes permanecen con familiares y personas de su entorno en las provincias de Badajoz y Jaén.
Investigación
La investigación comenzó en abril, cuando la Policía Judiciaria de Portugal trasladó a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Comisaría Provincial de Badajoz información sobre una niña de un año que presuntamente había sido vendida en el país vecino. Las autoridades portuguesas solicitaron datos sobre sus progenitores y las primeras gestiones permitieron localizar a la madre y conocer que tenía otros cinco hijos menores de edad.
A partir de entonces, los investigadores realizaron distintas actuaciones para determinar la situación de los seis niños y esclarecer los hechos. Los indicios recabados llevaron a solicitar autorización judicial para practicar entradas y registros en Badajoz, Montijo y Linares.
El dispositivo se saldó con tres detenciones en Badajoz, dos en Montijo y una en Linares. Entre los arrestados se encuentran tres hombres y tres mujeres, de entre 31 y 59 años.
Registros
Durante los registros, los agentes intervinieron documentación española y portuguesa, teléfonos móviles, una escopeta de caza sustraída en Almendralejo en 2017, otra arma con la numeración borrada, un machete de grandes dimensiones y munición de distintos calibres.
La investigación ha contado con la colaboración de la Guardia Nacional Republicana de Portugal, cuya intervención permitió localizar a los dos menores que se encontraban en el país vecino y garantizar su protección.
A los investigados se les atribuyen presuntos delitos de tráfico de menores, pertenencia a grupo criminal organizado, abandono de menores, simulación de delito, contra la seguridad vial y tenencia ilícita de armas. Las diligencias continúan abiertas para esclarecer el alcance de los hechos y determinar el grado de participación de cada uno de los implicados.