La Cofradía de la Virgen de Linarejos Coronada ha aprobado por unanimidad la intervención de la imagen de la Patrona de Linares, prevista para 2028, una vez concluyan los actos y proyectos vinculados al 800 aniversario. La decisión se tomó en el Cabildo Extraordinario celebrado con este motivo, en el que el conservador y restaurador Pedro Manzano Beltrán presentó el informe sobre el estado de conservación de la talla y su propuesta de actuación.
La intervención permitirá abordar los trabajos de conservación de la imagen con el objetivo de garantizar su adecuada preservación y mantener sus valores históricos y artísticos. Se trata de una actuación de especial relevancia para una advocación cuya devoción en Linares se remonta al siglo XIII y que está estrechamente ligada a la historia de la ciudad.

La tradición sitúa el origen de esta devoción el 5 de agosto de 1227, cuando, según la tradición, la imagen fue hallada por el pastor Juan Jiménez junto a un lentisco en los campos de Albentosa. El actual Santuario de Linarejos tiene su origen en aquella primera ermita y el patronazgo de la Virgen sobre Linares fue proclamado oficialmente en 1757.
La Cofradía actual quedó constituida en 1814. La imagen que recibe culto en el Santuario es obra de Navas-Parejo y fue realizada en 1939, después de los daños sufridos por la talla anterior. La Virgen de Linarejos fue coronada solemnemente el 11 de enero de 2004, mientras que el Ayuntamiento de Linares le concedió la Medalla de Oro de la ciudad en 2002.
Pedro Manzano, al frente de los trabajos
El informe presentado en el Cabildo corre a cargo de Pedro Manzano Beltrán, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, en la especialidad de Conservación y Restauración. Cuenta con más de 35 años de trayectoria profesional y entre 1996 y 2010 trabajó como restaurador de escultura policromada en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). Desde 2015 dirige su propio taller de conservación, Tacroa.
Su trayectoria está especialmente vinculada al arte sacro. Entre sus trabajos figuran intervenciones en la Esperanza Macarena y la Esperanza de Triana, ambas de Sevilla, así como en el Cristo de la Exaltación y en el retablo de Nuestra Señora del Patrocinio de la Hermandad del Cachorro.