La tercera equipación del Linares, con el nombre de Jesús de Miguel a la espalda, presidió la comparecencia de Miguel de la Fuente en la sala de prensa Emilio Gijón Crespo de Linarejos. La camiseta, colocada sobre la mesa junto al entrenador y el jugador Iker Pérez, fue el recuerdo al futbolista fallecido este lunes tras sufrir un paro cardiorrespiratorio como consecuencia de un fuerte choque durante el encuentro entre el CD Tenerife y el Andorra.
La noticia ha causado una profunda impresión en el vestuario azulillo. «Estás todos los días en un campo de fútbol, pensando en fútbol, viendo fútbol, y te parece mentira que se pueda generar tanto dolor en una situación tan surrealista», reconoció De la Fuente. El técnico habló del shock que supuso conocer lo ocurrido y explicó que la semana comenzó con un mensaje dirigido al grupo para valorar la posibilidad de entrenar, competir y disfrutar del fútbol, más allá de los resultados.
El domingo, a las doce del mediodía, el Linares recibirá al Sevilla Atlético en Linarejos, en el encuentro correspondiente a la décima jornada del Grupo IV de Segunda Federación. Los azulillos afrontan el compromiso después de tres jornadas sin ganar y con una asignatura pendiente que el entrenador tiene bien identificada: aprovechar mejor las ocasiones y evitar que el trabajo realizado durante los partidos quede sin recompensa.
El último ejemplo fue el empate en Badajoz (1-1), donde el conjunto linarense encajó el tanto de la igualada en el tiempo de prolongación. De la Fuente considera que su equipo hizo méritos para obtener un resultado mejor y lamentó que se escaparan dos puntos en los últimos instantes. «Estamos empatando partidos perdiendo dos puntos», resumió.
El entrenador estableció una comparación con lo sucedido ante el Betis, cuando el Linares no estuvo a su nivel y terminó pagando sus errores. En Badajoz, por el contrario, entiende que el equipo ejecutó bien el partido, pero no consiguió cerrar el resultado. La eficacia en las áreas se ha convertido así en una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico.
Un filial con velocidad y capacidad ofensiva
El Sevilla Atlético exigirá atención y concentración. De la Fuente describió al filial como un equipo con capacidad para hacer daño, aunque también concede oportunidades a sus rivales. «Mete muchos goles y también recibe muchos», apuntó.
El técnico destacó su potencial físico, los automatismos en las llegadas por banda y la ocupación del área. También señaló que en su plantilla hay futbolistas con experiencia en las categorías inferiores de la selección nacional y que conocen bien las exigencias de la competición.
Uno de los aspectos que más preocupa al entrenador es la velocidad del conjunto sevillista, especialmente cuando encuentra espacios para salir al contraataque. «Es un equipo que transita muy bien, muy vertical, muy veloz. Cualquier situación en la que tengan espacio para correr la pueden aprovechar», advirtió.
Sin embargo, De la Fuente insistió en que buena parte del resultado dependerá del comportamiento de su propio equipo. Le preocupa que el Linares no consiga dominar el encuentro y que esa circunstancia provoque desatenciones defensivas. «Me preocupa cómo entremos al partido. Que no nos sintamos dominadores y por eso dejemos alguna desatención atrás», explicó.
El técnico también relacionó algunos de los puntos perdidos con la juventud de la plantilla. Considera que hay momentos en los que la experiencia resulta determinante para gestionar las ventajas y mantener la concentración hasta el final. «Hay momentos en los que la experiencia cuenta», reconoció, aunque aseguró que el grupo ha acumulado ya suficientes situaciones como para saber cuándo debe elevar su nivel de atención.
Continuidad en la defensa
En la línea defensiva, De la Fuente no considera necesario introducir cambios por el mero hecho de modificar el equipo. Desde el encuentro ante el Betis, entiende que el bloque ha transmitido mayor solidez, tanto en el eje como en las bandas, y valora la competencia existente entre sus jugadores. «No es un problema de cambiar o no cambiar, es un problema de nivel. Bendito problema», afirmó.
El entrenador tampoco quiso dar una importancia excesiva a las tres jornadas sin ganar. Recordó la entidad de algunos de los rivales a los que se ha enfrentado el Linares en este tramo del campeonato y apuntó que prefiere medirse a equipos de la zona alta antes que a conjuntos que se juegan la permanencia. «No hay presión más alta que la de la supervivencia», manifestó.
El equipo completará la preparación con una última sesión en Linarejos, un entrenamiento breve en el que también tendrá importancia el estado del terreno de juego. De la Fuente considera que unas buenas condiciones del césped son necesarias para desarrollar el fútbol que pretende su equipo y agradeció el esfuerzo del club para que el campo llegue en las mejores condiciones al encuentro.
El Linares tendrá el domingo una nueva oportunidad para romper su racha sin victorias. La mejora de la eficacia y la concentración en los minutos finales aparecen como dos de las claves para que esta vez el trabajo de los azulillos tenga su reflejo en el marcador.