La escena pudo acabar en tragedia, pero terminó con un detenido, un agente herido y una larga lista de delitos sobre la mesa. Un grave episodio de seguridad vial registrado en Bailén ha puesto de nuevo el foco en la conducción temeraria y en los riesgos extremos que asumen quienes deciden ponerse al volante bajo los efectos del alcohol.
Según ha informado el Ayuntamiento de Bailén, agentes de la Policía Local, con la colaboración de la Guardia Civil, intervinieron en un incidente que se inició con un aparatoso accidente de tráfico y derivó en una peligrosa persecución durante más de diez kilómetros.
Los hechos comenzaron cuando un vehículo colisionó contra una farola del alumbrado público y varios coches estacionados, provocando importantes daños materiales. Al llegar al lugar, un agente dio el alto al conductor implicado, que hizo caso omiso de las indicaciones. Lejos de detenerse, emprendió la huida y, en una maniobra especialmente grave, intentó atropellar al policía. El agente logró esquivar el impacto, aunque resultó herido en una mano.
A partir de ese momento se inició una persecución que se prolongó desde Bailén hasta la aldea de Zocueca, ya en el término municipal de Guarromán. Durante el recorrido, el conductor circuló a gran velocidad y de forma temeraria, poniendo en grave peligro a otros usuarios de la vía.
Finalmente, gracias a la coordinación entre Policía Local y Guardia Civil, el vehículo fue interceptado y su conductor identificado. Los agentes comprobaron que presentaba signos evidentes de encontrarse bajo los efectos del alcohol, negándose además a someterse a las pruebas de alcoholemia.
Como consecuencia, se han instruido diligencias por la presunta comisión de varios delitos: conducción bajo la influencia de alcohol, negativa a realizar las pruebas, conducción temeraria, atentado contra agente de la autoridad, lesiones y daños materiales.
Desde los cuerpos de seguridad se insiste en la necesidad de respetar las normas de tráfico y en la importancia de la colaboración ciudadana para prevenir situaciones de riesgo. Un recordatorio que llega tras un suceso que, por su gravedad, pudo haber tenido consecuencias mucho más trágicas.