Un saludo muy afectuoso en nombre de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Universidad de Jaén, para sus campus de Jaén y de Linares. Invitamos a toda la provincia a estar presentes en la movilización social convocada por esta Plataforma para el día 29 de abril, a las siete y media de la tarde, en la Plaza de Las Batallas, en Jaén.
Con un único protagonismo, la sociedad civil, que es la que ha de asumir su papel de no dejarse doblegar por decisiones que el tiempo, juez insobornable, ha demostrado de nefastas consecuencias para el territorio. Ahora lo que toca es que esa sociedad civil actúe con responsabilidad gobernando a sus elegidos.
El día 29 no sobra nadie, porque esta iniciativa ha nacido con vocación de unidad. El único requisito que se pide es que quienes acudan sientan Jaén y estén concernidos con esta lucha, los que busquen réditos particulares mejor se queden en su casa, esta vez no se trata de ser sino de estar con Jaén y con la Universidad de todos. Cinco razones principales, entre otras, son las que nos mueven: La UJA es el motor del futuro de la provincia, la UJA acoge y cuida nuestro talento, la UJA es desarrollo económico real para Jaén, la UJA es la mayor conquista social de Jaén y la UJA es la dignidad de nuestra tierra.
En poco más de cuatro años hemos podido ganar algunas batallas, no la Plataforma, que también, sino el clamor social. Y ahora se trata de exigir el cumplimiento íntegro del Modelo de Financiación comprometido por la Junta con los rectores y que lleva tiempo dando vueltas de un lado para otro. Que no nos vengan con cuentos, los acuerdos están para cumplirlos, y punto, pero la única verdad de este conflicto, iniciado por la propia Junta y su Consejería de Universidades, es que llevamos cuatro años de gestión cimentados sobre compromisos reiteradamente incumplidos.
Es tan importante despejar el horizonte para que la UJA se pueda centrar en exclusiva en seguir su camino de excelencia y mantener, a punto de cumplir los 33 años, esta historia de éxito, con la única mancha de la insuficiencia financiera que se inició en el tiempo en que Rogelio Velasco fue consejero, el mismo que dijo en su día que las promesas electorales eran metáforas y que como reconoció en su momento al dar la voz de alarma el anterior rector, Juan Gómez, su gestión penalizaba a la UJA.
Pues de aquellos polvos, estos lodos, hay que tener memoria en el sentido de que el conflicto no lo ha creado la UJA sino una Consejería y por extensión la Junta, que por las razones que sea decidieron echar un pulso a la Universidad de Jaén, a la que probablemente creyeron débil pero ha sabido mantener su fortaleza, entre apoyos innegables y silencios atronadores.
Y no juzgamos, pero preferimos a un rector incómodo, como es Nicolás Ruiz desde su liderazgo, que a unos rectores más complaciente a sabiendas de estar siendo desleales con su principal misión. De la misma manera algunos, entre los que me cuento, nos manifestamos intolerantes al comprobar en el día a día cómo importantes colectivos sociales actúan como si no estuviéramos en un escenario de libertad, con titubeos, incluso con miedo a represalias, a decir sí, pero no se atreven, una libertad condicionada que a estas alturas del siglo XXI no deja de sorprenderme, porque me hace pensar que medio siglo después la democracia plena no la hemos logrado. Triste, pero cierto.
Hay un mensaje que debiera entender todo el mundo por encima de cualquier diferencia: o se está con la UJA, lo mejor que le ha pasado a esta provincia desde los Reyes Católicos hasta hoy, esta es mi personal apreciación, o se está contra el futuro de esta provincia. Y otro mensaje que viene bien recordar a una provincia siempre tan sumisa a los poderes políticos de cada momento, antes de Franco, con Franco, al que le quitaba el sueño Jaén o eso se dice, pasando por los demás responsables públicos que asimismo han recurrido al insomnio, el caso es que así nos ha ido, por lo que ha llegado la hora de decir ¡basta! de manera enérgica a la resignación.
Nunca más, hay que luchar sin descanso para que nada ni nadie nos roben nuestros derechos y de ser tan grandes como nos merecemos, siguiendo al pie de la letra, y falta que nos hace, desde la rebeldía cívica, aquella llamada de urgencia a la que nos invitaba Miguel Hernández, que conoció de cerca nuestra mentalidad resignada e indolente, de serviles y sumisos: “Jaén, levántate brava…no vayas a ser esclava”. Ahora no, ya NO.
También hemos repetido desde la Plataforma que no hemos nacido ni figura en nuestra lucha el propósito de derribar gobiernos, somos muy respetuosos con las leyes de la democracia, por tanto en lo que podemos influir es en la exigencia de una crítica responsable y la reivindicación de todo lo que en justicia nos corresponde.
Así que ven con nosotros el día 29, o quédate en tu casa tan a gusto. Elige. Obediencia ciega al poder, así fue siempre, aunque nos perjudique, porque la sumisión y la disciplina son un serio obstáculo para avanzar, o defensa sin paliativos del orgullo y la dignidad que la UJA y Jaén demandan. Por supuesto tienes plena libertad para decidir, obra en conciencia, pero cuidado que puedes perder tu derecho a la queja.
Además, recuerda que los políticos pasan, las instituciones se renuevan, el tiempo lo cambia casi todo, pero nuestra Universidad ha de continuar, mantener y acrecentar su nivel de prestigio y excelencia, contribuyendo a la transformación y al cambio mental y material de esta provincia. De eso va esta concentración, de cierre de filas, de orgullo y de dignidad.