La afición respondió y Linares volvió a demostrar que mantiene intacta su vinculación con el boxeo. El Pabellón Andalucía, en el Complejo de Deportes San José, presentó un gran ambiente durante una velada que reunió a decenas de seguidores del noble arte y que ofreció más de tres horas de competición sobre el cuadrilátero.
La cita, organizada por Sugar Ray Linares, estuvo compuesta por ocho combates amateur que sirvieron para medir el nivel de algunas de las jóvenes promesas del panorama andaluz. Los cruces dejaron intensidad, igualdad y momentos de buen boxeo, manteniendo la atención de los aficionados antes del plato fuerte de la noche.
El colofón llegó con el único combate profesional de la velada, protagonizado por Hairo ‘El Mariachi’ Orellana y Eligio Palacios. Sobre el papel se esperaba una pelea competida y el desarrollo del combate confirmó los pronósticos.
Orellana tuvo que recurrir a todos sus recursos para imponerse a un rival que no concedió tregua. Durante los seis asaltos, ambos púgiles protagonizaron un enfrentamiento equilibrado, con alternativas y fases de dominio repartidas que mantuvieron la incertidumbre hasta la última campana.
El boxeador del Underground Boxing Granada, dirigido por David Zurita, encontró dificultades para imponer su ritmo en los primeros compases ante un Palacios disciplinado y dispuesto a aprovechar cualquier espacio. Sin embargo, conforme avanzó la pelea, ‘El Mariachi’ fue encontrando mejores sensaciones, aumentando su volumen de trabajo y conectando las acciones más claras.
Los últimos asaltos resultaron decisivos. Orellana mostró una mayor frescura física y logró inclinar el combate a su favor gracias a una actividad constante que terminó pesando en la valoración de los jueces. Tras completar los seis rounds previstos, la decisión cayó del lado del granadino, que sumó una nueva victoria a su trayectoria profesional.
Más allá del resultado, la velada dejó una imagen que se repite cada vez que el boxeo regresa a Linares: gradas entregadas, ambiente de grandes ocasiones y una ciudad que sigue respondiendo cuando el cuadrilátero ocupa el centro de la escena deportiva. Una noche de boxeo que volvió a confirmar el buen momento que vive este deporte en la provincia y el interés creciente que despierta entre el público andaluz.