El obispo de Jaén reivindica al beato Lolo como patrono de los periodistas

Sebastián Chico Martínez anima a seguir pidiendo su intercesión para avanzar en la canonización del linarense Manuel Lozano Garrido

Por:Javier Esturillo
Carlos Chamorro recibe a la delegación de periodistas en la sede de la Asociación Amigos de Lolo. Foto: Diócesis de Jaén

Más de medio centenar de responsables de comunicación de diócesis de toda España se han dado cita esta semana en Jaén para participar en la Asamblea de Delegados Diocesanos de Medios de Comunicación Social, un encuentro anual organizado por la Conferencia Episcopal Española.

La figura del periodista linarense Manuel Lozano Garrido, conocido como el Beato Lolo, ha sido el eje central de estas jornadas, en las que su testimonio profesional y humano se ha presentado como referente para el ejercicio del periodismo en la actualidad.

Durante tres días, comunicadores de distintas diócesis han reflexionado sobre los desafíos de la comunicación en la Iglesia y sobre el papel del periodista cristiano, inspirados por la vida de quien es considerado uno de los grandes testigos del periodismo comprometido en España.

Misa celebrada en la parroquia de Santa María.

Un periodista que venció los límites

La asamblea arrancó con la sesión inaugural presidida por el obispo de Jaén, Sebastián Chico Martínez, junto al presidente de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, José Manuel Lorca Planes. En su intervención, el prelado jiennense dio la bienvenida a los participantes invitándolos a descubrir la riqueza cultural, patrimonial y humana de la diócesis.

Sin embargo, el verdadero protagonista de las jornadas fue el Beato Lolo. Su vida y su forma de entender el periodismo marcaron el hilo conductor del encuentro. Periodista y escritor, Lolo desarrolló su vocación informativa a pesar de una enfermedad degenerativa que lo mantuvo durante años en una silla de ruedas y que terminó por dejarlo ciego. Aun así, nunca abandonó su trabajo ni su vocación de narrar la realidad desde la esperanza.

Lolo, un comunicador adelantado a su tiempo

La periodista y profesora universitaria María Solano Altaba, autora de una tesis doctoral sobre la vida de Manuel Lozano Garrido, ofreció una de las ponencias más destacadas del encuentro. En ella trazó el perfil profesional y humano del periodista linarense, subrayando su capacidad para ejercer un periodismo basado en el rigor, el contraste de fuentes y el compromiso ético.

Solano defendió que, de vivir hoy, el Beato Lolo sería un comunicador plenamente integrado en el entorno digital. “Probablemente sería un gran influencer”, afirmó, destacando su capacidad para conectar con las personas y transmitir esperanza incluso en medio del sufrimiento.

Según explicó, su manera de trabajar —escuchar a los protagonistas, buscar la verdad y denunciar las injusticias— sigue siendo un modelo vigente para los profesionales de la comunicación.

Comunicación y tecnología al servicio de la persona

La asamblea también abordó los desafíos actuales del periodismo. El portavoz de la diócesis de Málaga, Antonio Moreno Ferrer, analizó el impacto de la inteligencia artificial en la comunicación eclesial y las oportunidades que ofrecen estas herramientas para mejorar la labor informativa.

Moreno insistió en que la tecnología debe estar siempre al servicio de la persona y de la misión comunicativa. “La inteligencia artificial puede ayudarnos, pero el reto no es solo innovar digitalmente, sino orientar esa innovación con criterios éticos”, señaló.

Tras las huellas de Lolo en Linares

Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue la visita a la Casa Museo del Beato Lolo en Linares. Allí, los participantes pudieron conocer de cerca el espacio donde el periodista vivió y trabajó: su habitación, su máquina de escribir y la silla de ruedas desde la que desarrolló buena parte de su obra.

Especial emoción provocó escuchar su voz grabada en un magnetófono, recurso que utilizaba cuando la enfermedad le impedía escribir. Ese testimonio directo permitió a los asistentes acercarse aún más a la figura de un periodista que convirtió la fragilidad en fuerza.

La jornada continuó con una eucaristía en la Basílica de Santa María la Mayor, donde reposan los restos del beato. Durante la celebración, el obispo de Jaén expresó su deseo de que Lolo llegue a ser reconocido algún día como patrono de los periodistas españoles, confiando en que su causa de canonización pueda avanzar con el reconocimiento de un segundo milagro.

Un referente para el periodismo actual

La asamblea concluyó dejando una idea clara entre los participantes: el ejemplo del Beato Lolo sigue siendo plenamente actual. En un tiempo marcado por la rapidez informativa, la tecnología y los cambios en el consumo de noticias, su vida recuerda que el periodismo es, ante todo, una vocación de servicio a la verdad y a las personas.

Desde Jaén, los comunicadores de la Iglesia han vuelto a sus diócesis con el recuerdo de un periodista que, incluso desde la enfermedad y la limitación física, supo mantener viva la pasión por contar la realidad con esperanza. Un legado que, décadas después de su muerte, continúa inspirando a quienes entienden la comunicación como una misión.

Fotos: Diócesis de Jaén

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