En una provincia que busca redefinir su pulso económico sin renunciar a su memoria industrial, el próximo 23 de abril se presenta como una fecha marcada en el calendario de quienes creen en la cooperación como motor de futuro. El proyecto Jaén por Industria convoca en Linares su V Encuentro Comarcal de Empresas, una cita que aspira a algo más que compartir diagnósticos: quiere activar alianzas.
El escenario elegido, el histórico El Pósito de Linares, no es casual. Allí, donde la ciudad conserva parte de su identidad, se reunirán empresas, instituciones y agentes del ecosistema productivo a partir de las 11:30 horas para tomar el pulso a una comarca que lleva años buscando nuevas coordenadas industriales.
La jornada arrancará con una inauguración que dará paso, a mediodía, a la ponencia central de Alfonso Miguel Márquez-García, profesor de la Universidad de Jaén y secretario del Observatorio del Ecosistema Emprendedor de Andalucía. Bajo el título Linares y su área industrial: paradigmas, posibilidades y prospectiva, su intervención pretende situar el presente en un marco analítico más amplio, capaz de conectar la realidad local con las dinámicas globales de la industria.
No será, sin embargo, un encuentro de discursos unidireccionales. A las 12:45 horas, la mesa redonda de empresas tomará el relevo para poner rostro y experiencia a ese relato colectivo. Participarán firmas como Industria Algama, Evolutio o Meltio, junto a la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Linares, en un diálogo que buscará aterrizar oportunidades y retos desde la práctica. La conversación estará moderada por Ángel David Fraile Marín, al frente de Cetemet, uno de los actores clave en la innovación industrial de la provincia.
El cierre, previsto para las 13:15, dará paso a un espacio más distendido con una copa de vino, donde las ideas podrán transformarse en contactos y los contactos, quizá, en proyectos. Porque ese es, en última instancia, el propósito de Jaén por Industria: tejer red en un territorio que sabe que su futuro depende tanto de su capacidad productiva como de su inteligencia colectiva.
Más allá del programa, el encuentro refleja una voluntad compartida de reactivar el tejido industrial desde la proximidad, entendiendo que las sinergias no se imponen, sino que se construyen. En una Linares que vuelve a mirarse en el espejo de su tradición industrial, la cita del 23 de abril quiere ser, también, una invitación a imaginar lo que aún está por venir.