La Diputación de Jaén ha iniciado los primeros pasos para la adquisición de uno de los edificios más emblemáticos de Linares. Se trata de la conocida popularmente como la Casa de Socorro, un inmueble histórico ubicado en la céntrica calle Sagasta que actualmente se encuentra en venta.
No es un inmueble cualquiera. Tampoco una operación menor. La Administración provincial, según ha podido saber este periódico, ya ha avanzado en la tasación del edificio, paso previo a una posible adquisición que responde a una estrategia clara: reforzar su presencia en la ciudad minera y vincularla al desarrollo económico que se proyecta en torno al ámbito de la defensa, tras el acuerdo de implantación de Escribano (EM&E Group) en el Parque Científico Tecnológico del Transporte Santana, donde fabricará vehículos blindados.
Un edificio histórico para anclar el futuro
El plan pasa por convertir este histórico palacete de la calle Sagasta en un nodo administrativo y empresarial. Entre los usos previstos figura la instalación de una oficina de captación de empresas vinculada al Cetedex, uno de los proyectos llamados a redefinir el horizonte industrial de la provincia y del propio Linares.
Junto a ello, el inmueble albergaría las oficinas de recaudación de la Diputación —actualmente ubicadas en la calle Tetuán— y abriría espacio a iniciativas de carácter cultural, social y turístico, en una combinación que busca devolver actividad a un edificio hoy sumido en el desuso.
Pocos inmuebles condensan con tanta claridad la historia social y administrativa de Linares. Levantado hace más de 130 años en ladrillo rojo y con una sobria estética modernista, el edificio fue donado al municipio por el marqués José de Murga y Reolid con un propósito inequívoco: servir como centro benéfico de auxilio y socorro para los más necesitados.
Su nombre popular, Casa de Socorro, no es casual. Durante décadas fue el lugar donde se atendían las urgencias más inmediatas de la población. Pero su vocación de servicio público no se detuvo ahí. También fue oficina de recaudación de contribuciones e impuestos municipales, reflejo de su papel en la gestión cotidiana de la ciudad.
A lo largo del tiempo, el edificio ha ido mutando sin perder su esencia. Fue la primera sede del Museo Arqueológico de Cástulo, acogió en 1982 el Aula de Extensión del Conservatorio Superior de Música de Córdoba y más recientemente ha tenido usos administrativos y educativos, como oficina del servicio de agua o sede del colegio ACEL.
En su fachada aún permanece tallada en piedra la inscripción “Monte de Piedad y Caja de Ahorros”, vestigio de una época en la que la beneficencia y las finanzas sociales compartían espacio bajo un mismo techo.
Un intento frustrado que ahora revive
La operación actual tampoco surge de la nada. Ya en 2022, bajo el mandato de Javier Perales (PSOE), el Ayuntamiento intentó adquirir el inmueble. Aquel movimiento, sin embargo, quedó en suspenso tras el cambio de Gobierno municipal, dejando el futuro del edificio en un compás de espera que ahora parece romperse.
El estado actual del inmueble obliga a intervenir. Tras años de escasa actividad, presenta signos evidentes de obsolescencia. Sus dos plantas diáfanas y un jardín trasero de unos 300 metros cuadrados, sin embargo, siguen ofreciendo un potencial notable para su reutilización.
La Diputación plantea su conservación y rehabilitación como parte de una lógica que va más allá de lo patrimonial: rescatar espacios con memoria para ponerlos al servicio de nuevas dinámicas económicas.
En Linares, donde el pasado industrial pesa tanto como la necesidad de reinventarse, la Casa de Socorro podría volver a cumplir su función original, no ya como lugar de auxilio inmediato, sino como infraestructura para sostener el futuro.