Las primeras conversaciones para tratar de desbloquear la delicada situación del Linares ya están en marcha. Pop Hellanes y las cuatro sociedades propietarias del paquete mayoritario de acciones de la entidad han iniciado contactos con el objetivo de alcanzar un entendimiento que posibilite el traspaso de poderes para evitar un escenario judicial que podría abocar al club azulillo al mayor de los descréditos deportivos e institucionales.
Según ha podido saber este periódico de fuentes cercanas a la negociación, los representantes legales de Pop Hellanes —firma cuyo titular es el empresario linarense Miguel Hoyo Nájera, vinculado al sector tecnológico— han solicitado ya a las empresas de Córdoba y Madrid propietarias de la SAD abundante documentación económica y societaria para conocer el estado actual de la entidad y, de este modo, poder continuar avanzando en las conversaciones.
Sin embargo, «inexplicablemente», de acuerdo con esas mismas fuentes, esa información todavía no habría sido remitida a la parte interesada, lo que mantiene las negociaciones prácticamente bloqueadas a día de hoy y sin avances significativos, a la espera de nuevas reuniones entre ambas partes.
El objetivo común pasa por evitar el hundimiento definitivo de una institución histórica del fútbol andaluz. En esa línea, Miguel Hoyo trabaja no solo en garantizar la estabilidad económica inmediata del club, sino también en diseñar un proyecto deportivo sólido y sostenible a medio plazo que permita reconstruir la estructura de la entidad y recuperar el prestigio perdido desde la etapa del expresidente Jesús Medina.
En este contexto, Por Hellanes insiste en su disposición garantizar el futuro deportivo y económico del club, siempre y cuando la otra parte sea «transparente» y «no oculte datos importantes para que ese horizonte sea ilusionante para la afición y la ciudad».

El presidente, al margen de las negociaciones
Mientras tanto, la incertidumbre continúa instalada en el entorno azulillo. El actual presidente del Linares, Javier Vallejo, confirmó que se produjo una reunión entre las partes implicadas, aunque reconoció no haber sido convocado ni conocer en profundidad el contenido del encuentro.
“No formé parte de esa reunión, no se me invitó. Me enteré de rebote de que iba a haber un encuentro entre ellos y desconozco los términos de la conversación porque ninguna de las partes me ha dicho nada”, explicó.
Vallejo insistió en una rueda de prensa en que son los accionistas mayoritarios quienes deben encontrar una solución definitiva al conflicto. “Ellos son la propiedad del club y son los que tienen que llegar a entenderse porque el club está por encima de todo y el escudo está por encima de cualquier interés personal”, afirmó.
Aunque el dirigente cree que las conversaciones pueden haber servido para acercar posturas, considera que todavía no hay nada cerrado. “Entiendo que aún no habrá un acuerdo firme porque, si lo hubiera, se nos habría comunicado a los trabajadores y colaboradores del club”, señaló.
Según relató el presidente azulillo a los periodistas, el encuentro habría tenido inicialmente un marcado carácter jurídico. “Hasta donde yo sé, los abogados están en contacto continuo, casi diario, pidiendo y facilitando información. Pero la reunión de ayer ya fue directamente entre las partes interesadas”, apuntó.
Vallejo también ofreció su visión personal sobre cuál habría sido la solución ideal para el futuro de la entidad. “Para mí lo mejor habría sido un consorcio de administración con todos los máximos accionistas del club, cada uno con su porcentaje y su capacidad de decisión”, aseguró.
En ese hipotético órgano de gestión conjunta estarían representados Pop Hellanes, las dos sociedades de Córdoba, las dos de Madrid, además de accionistas como Luis Vera, Caja Rural o Rogelio Ardoy. “Creo sinceramente que de ahí podría haber salido algo muy bueno para el Linares”, añadió.
Escenario tras la sentencia
No obstante, el presidente admite que el escenario ha cambiado por completo tras la sentencia favorable a Pop Hellanes, circunstancia que obliga ahora a las partes a entenderse para determinar quién asumirá definitivamente el control de la entidad. No en vano, existe un fallo que deja claro el reparto accionario a favor de Miguel Hoyo y saca de la ecuación a las empresas que llegaron de la mano de Jesús Medina.
La cuenta atrás, además, ya está en marcha. El próximo día 14 expira el plazo para presentar recurso contra la resolución judicial, una decisión que podría condicionar seriamente el futuro económico del club. Según deslizó Vallejo, prolongar el litigio implicaría afrontar un coste cercano a los 600.000 euros.
“Las fechas aprietan y este ‘stand by’ no es deseable para nadie, y para mí menos”, reconoció el presidente del Linares, consciente de que el tiempo juega en contra de una entidad que necesita estabilidad urgente para empezar a planificar la próxima temporada con garantías.