Dice el refranero popular que «a buen hambre no hay pan duro». Y el Linares afronta la temporada 2025-26 bajo esa máxima. La entidad azulilla inicia un nuevo proyecto condicionado por una reducción del 25% en su presupuesto, una crisis institucional todavía sin resolver y un objetivo que, por primera vez en mucho tiempo, se verbaliza sin rodeos: asegurar la permanencia en Segunda Federación.
No hay promesas de pelear por el ascenso ni discursos grandilocuentes. La delicada situación económica obliga al club a ajustar expectativas y a construir un equipo desde la austeridad. «Economía de guerra», resumió el presidente, Javier Vallejo, para definir el escenario en el que se moverá el Linares durante los próximos meses.
La realidad también ha alcanzado a la estructura deportiva. Cristian Sanz continuará como director deportivo después de aceptar una importante rebaja salarial, al igual que el entrenador, Miguel de la Fuente. Ambos han decidido seguir al frente del proyecto pese a contar con otras alternativas, convencidos de que ahora no era el momento de abandonar el club.
«Este es el mayor reto que he tenido desde que llegué y también el año que afronto con más ilusión», aseguró Sanz durante la presentación del nuevo proyecto en una rueda de prensa. «Cuando peor se ponen las cosas, mejor pueden salir si todos remamos en la misma dirección».

Economía de guerra para reconstruir la plantilla
El principal condicionante de la planificación será el recorte económico. El presupuesto destinado a la confección de la plantilla se reduce aproximadamente un 25% respecto a la pasada temporada, una circunstancia que obliga a replantear completamente la política de fichajes.
«No podemos acceder a determinados perfiles, pero sí estamos yendo a por nuestras primeras opciones dentro de la realidad económica que tenemos», explicó el director deportivo.
La dirección deportiva llevaba semanas trabajando de forma discreta mientras se resolvía la incertidumbre institucional. Ese tiempo, según Sanz, ha permitido adelantar conversaciones y llegar al inicio del mercado con buena parte del trabajo realizado, aunque la plantilla todavía está lejos de completarse.
La idea pasa por confeccionar un grupo de entre 22 y 23 futbolistas, más corto que el del pasado curso, pero con mayor equilibrio competitivo y menos diferencias entre titulares y suplentes.
La permanencia es la meta
El cambio económico también modifica las aspiraciones deportivas. Si en campañas anteriores el discurso invitaba a mirar hacia la zona alta de la clasificación, esta vez el club asume con naturalidad cuál debe ser su verdadera pelea.
«La permanencia es el objetivo», reconoció Sanz. «La realidad es que hemos reducido considerablemente el presupuesto y estamos en una situación complicada. Eso no significa que vayamos a dejar de competir».
El director deportivo insistió en que el nuevo Linares deberá compensar la diferencia económica con orden, compromiso y esfuerzo colectivo.
«Queremos un equipo muy competitivo, muy ordenado y muy fiable. Todos tendremos que dar el 200% desde el primer entrenamiento hasta el último partido».

Continuidad para dar estabilidad
Dentro de ese nuevo modelo, el club ha apostado por mantener a Miguel de la Fuente al frente del banquillo. Sanz justificó la continuidad del técnico por su capacidad para construir equipos sólidos y competitivos.
«Es un entrenador muy ordenado, muy práctico y con una idea muy clara de juego. Este año necesitamos precisamente ese perfil».
La intención del director deportivo es que el técnico disponga del grueso de la plantilla desde el inicio de la pretemporada, prevista para el próximo 28 de julio, con el objetivo de llegar al comienzo de la Liga con el equipo plenamente ensamblado.
Renovación de Rafa Ortiz y primer fichaje
La primera decisión deportiva de la temporada tiene un marcado componente simbólico. El Linares ha renovado a Rafa Ortiz apenas cinco días después de que el futbolista fuera operado de una rotura del ligamento cruzado anterior. Para Sanz, la decisión trasciende lo deportivo. «Ha demostrado ser una persona íntegra y un jugador que ha defendido este escudo con toda la garra del mundo. No podíamos dejarlo tirado».
El director deportivo destacó que la renovación responde a una apuesta compartida entre ambas partes y ejemplifica el tipo de compromiso que el club quiere premiar en esta nueva etapa.
En paralelo, anunció el primer fichaje con vistas a la nueva temporada. Se trata de del centrocampista Miquel Llabrés, de 25 años, que llega procedente del CE Andratx para reforzar el centro del campo. El futbolista mallorquín puede actuar como mediocentro, aunque también se desenvuelve en posiciones más adelantadas gracias a su capacidad para organizar el juego y su llegada al área rival. Llabrés abandona el Andratx después de un último curso en el que anotó cuatro tantos y repartió nueve asistencias.


Un campeonato distinto y lleno de dificultades
El Linares también deberá adaptarse a un grupo muy diferente al de temporadas anteriores. El nuevo calendario incluye siete campos de césped artificial, cuatro equipos filiales y desplazamientos especialmente exigentes, entre ellos los viajes a Canarias.
«Cada punto que consigamos fuera de casa habrá que celebrarlo porque este año va a costar muchísimo», advirtió Sanz.
A su juicio, la igualdad será la nota dominante del campeonato, aunque señaló a Stepona, Badajoz, Sevilla Atlético y Betis Deportivo como algunos de los rivales llamados a pelear por los primeros puestos.
La cantera vuelve a escena
Otra de las prioridades pasa por recuperar el protagonismo de la cantera después de una etapa especialmente complicada.
David Alcalde regresa como responsable del fútbol base con la misión de reorganizar una estructura que, según explicó el propio Sanz, presentaba importantes carencias.
El director deportivo aseguró que llegó a encontrarse categorías inferiores sin ropa de entrenamiento y sin el seguimiento necesario por parte del club.
Dentro de esa apuesta por el talento de casa, el Linares ya ha trasladado una oferta de continuidad a Fran Fraile, que debutó con el primer equipo la pasada temporada y entra en los planes deportivos para el nuevo curso.
Santana regresa y el club pide unidad
Más allá del plano deportivo, la entidad trabaja para reforzar su estabilidad económica con la llegada de nuevos patrocinadores. El principal será Santana, cuyo regreso como patrocinador principal se anunciará oficialmente en los próximos días junto a una nueva equipación que el club considera uno de los grandes atractivos de la campaña.
Mientras tanto, la dirección azulilla mantiene abierta la campaña de abonados con el convencimiento de que la respuesta social volverá a ser uno de los principales activos del Linares. «Cuando más necesita el club a su gente es cuando mejor responde la afición», defendió Javier Vallejo.
El mensaje que lanzó la cúpula del club fue unánime. La reconstrucción será lenta, exigirá sacrificios y obligará a rebajar las expectativas deportivas. Pero también confían en que esa misma austeridad sirva para recuperar una de las señas de identidad que durante décadas convirtió al Linares en un equipo incómodo para cualquiera: competir por encima de sus posibilidades.