¿Es ‘La Odisea’ de Christopher Nolan una película fiel al poema original? Esa es una pregunta que ronda por las redes sociales. La respuesta corta es no. La respuesta larga, querido lector, te sorprenderá, sobre todo el punto cinco.
El primer punto es que nuestro amigo Christopher no solamente no es fiel a la obra, sino que, encima, corrompe el mensaje original cual mitad de aguacate en la encimera de tu mesa durante más de un día. La obra nos cuenta la historia de Odiseo intentando volver a casa después de pasar diez años peleando en la guerra de Troya. El poema original comienza con los dioses discutiendo si ya es momento de dejarlo volver a casa, después de perder a su tripulación y quedar atrapado en la isla de Calipso durante siete años. Lo que nos lleva a la tesis de la obra: el hombre mortal está a merced de los dioses.
El segundo punto, dado que esta película no es fiel a la obra, es: ¿vale la pena entonces ver ‘La Odisea’? Pues, si quieres algo fiel al libro, no. Además de lo dicho en el punto número uno, se salta parte del poema original, no respeta el rigor histórico y, además, está grabada en territorios ocupados del Sáhara Occidental, un gran territorio del noroeste de África que Marruecos ocupa desde hace medio siglo.
En palabras del cineasta saharaui Abidin Mohamed Hamudi, que denuncia que no puede regresar a su casa: «Nolan puede simplemente ir allí, filmar y ser cómplice de la ocupación de mi tierra natal, una metáfora de cómo Occidente usa los derechos humanos y las narrativas democráticas cuando le conviene y luego las ignora en otras partes del mundo».
El tercer punto es que, a pesar de no ser fiel, Nolan, irónicamente, habla de una cosa bastante interesante en la película. El personaje interpretado por Zendaya, Atenea, representa la culpa en la adaptación de Nolan: una culpa que persigue a Odiseo por las atrocidades que cometió en la guerra de Troya. El mensaje original del poema era que la verdadera felicidad se encuentra en la familia y el hogar, y no en la batalla. Muchas decisiones de esta película han sido criticadas por la elección de la etnia de los actores. Pero yo me estoy creyendo que existe un cíclope.
A partir de ese momento estoy a merced de lo que me quieran enseñar, sinceramente. La fidelidad histórica es una cuestión importante cuando hablamos de una película que pretende representar un periodo histórico concreto. Pero ‘La Odisea’ no es un documental sobre la Grecia de la Edad del Bronce. Es una historia mitológica en la que los dioses se acuestan con humanos, los hombres se transforman en animales, existen monstruos marinos y un señor puede pasarse siete años encerrado en una isla con una diosa. Quizá el realismo histórico no sea el mayor problema de la película.
El cuarto punto es que es una adaptación y, por ello, entendemos que deben tomarse ciertas licencias. Adaptarla al contexto de la época y trasladar un mensaje mucho más arraigado a nuestra cultura actual. Además, ambas historias acaban con un mensaje feliz. Salvo por la parte en la que, según la mitología griega, el hijo que Odiseo tiene con Circe termina matándolo y casándose con Penélope.
El quinto punto es que tienes que leer los demás puntos. Es un gancho para que sigas leyendo. El algoritmo te manipula. Vuelve al punto uno o avanza al siguiente si has leído los anteriores.
El sexto punto es el tema de las pantallas IMAX. Nolan ha hecho una película para que solo se pueda ver en 41 cines en el mundo. Aquí estamos tú y yo, querido lector, hablando y leyendo sobre esto, que no alimenta sino una campaña de marketing disfrazada de experiencia premium.
Sé sincero contigo mismo: si no hubieras escuchado que toda la película fue concebida para proyectarse en pantallas IMAX, ¿te habrías enterado de ello? Obviamente, la experiencia en IMAX será mejor, pero que la hayas visto en tu cine de confianza no le quita valor a la experiencia. Ese es el marketing de Nolan: venderte una experiencia premium, hacerte sentir más culto y más inteligente viendo sus películas.
Ya no basta con ir al cine. Ahora tienes que ir al cine adecuado, en la sala adecuada y con el formato adecuado, en una de las pocas salas del mundo capaces de proyectar la película en el formato IMAX de 70 milímetros para el que fue concebida. Debes gastar tus ahorros e ir de viaje al cine IMAX más cercano para poder completar tu odisea.
Han conseguido elevar el nombre de Nolan a sinónimo de calidad. Al final, estamos haciendo justamente aquello que Christopher nos está diciendo que no hagamos: adorar a falsos ídolos. Al final solo somos personas con miedo que quieren volver a su casa, ver a su pareja, a su hijo, hacer una referencia ¿intencionada? a ‘Epic’, un famoso musical creado en Internet, e irse a dormir.
‘La Odisea’ de Nolan es un portento visual, una reinvención de un clásico que te puedes perder, pero al que irás a ver para hablar de algo con tus amigos, porque estos eventos son algunos de los pocos espacios comunes de cultura que nos quedan. ‘La Odisea’ de Homero era una historia sobre monstruos, dioses y aventuras. La de Nolan parece querer convertir todo eso en una historia sobre la culpa, la guerra y las consecuencias de sobrevivir.
¿Es fiel al poema? No.
¿Eres tú fiel a todos tus ideales? ¿Eres fiel a tu promesa de ir al gimnasio? ¿Eres fiel a la promesa de que usarías menos el móvil?
Por eso, si te apetece, ve a verla. Si no te apetece, pues no la veas. O espera a que salga en streaming, sube una foto viéndola en una pantalla plana, justo como Nolan no la concibió, y espera a que alguien te responda que se ve mejor en el cine. Entonces dile: «Que se vea ‘Bob Esponja: La película’ (2004), que también es una muy buena adaptación de ‘La Odisea’».
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