Once ediciones de Cine No Visto dan para mucho. También para demostrar que una idea que nació pequeña puede acabar encontrando su sitio. El festival de cine independiente de Linares prepara ya una nueva edición con la mirada puesta en esas creaciones que muchas veces quedan fuera de las salas comerciales y que, sin embargo, encuentran en la ciudad minera una pantalla donde ser descubiertas.
El concejal de Juventud, Martín de la Torre, presentó esta semana la undécima edición junto con la directora del festival, Rocío García-Pérez. Serán diez días, del 25 de septiembre al 4 de octubre, con proyecciones, coloquios y encuentros entre profesionales y público.
La primera jornada arrancará con la proyección de un largometraje y un coloquio posterior. Una fórmula que Cine No Visto ha convertido en una de sus señas de identidad y que va más allá de sentar al espectador frente a una pantalla: busca generar conversación alrededor de las películas y acercar a quienes las hacen a quienes acuden a verlas.
Más espacio para el cortometraje
La undécima edición incorpora una sección específica para cortometrajes, con la intención de ampliar su presencia dentro del festival y favorecer una mayor participación. Se mantienen también una sección dedicada a los largometrajes y otra reservada al cine de nuestra tierra, además de los encuentros directos entre profesionales y público.
«En esta edición se amplía el espacio para los cortometrajes con una sección específica y se busca más participación si cabe», explicó Martín de la Torre durante la presentación.
La programación volverá así a poner el foco en películas, autores e historias que no siempre encuentran espacio en los circuitos habituales. Esa ha sido, desde sus comienzos, una de las razones de ser de Cine No Visto: descubrir otras miradas y llevarlas a una pantalla grande en Linares.

Un festival que sigue creciendo
La gran novedad de esta edición estará en los premios. Por primera vez, el mejor largometraje y el mejor cortometraje recibirán una dotación económica, de 800 y 200 euros, respectivamente.
“Este año será la primera vez que premiamos el mejor largometraje y cortometraje con dotación económica”, señaló el concejal, que vinculó esta decisión al respaldo del Ayuntamiento y al objetivo de que el festival continúe creciendo sin perder aquello que lo hace diferente.
La gala de clausura y entrega de premios se celebrará el 3 de octubre. Al día siguiente, en la última jornada de programación, se proyectarán las obras premiadas.
Desde la dirección del festival se mantiene esa vocación de Cine No Visto como ventana para un cine que puede pasar desapercibido en otros circuitos. También el responsable municipal de Juventud incidió en esa idea: que el certamen siga creciendo, pero sin renunciar a la posibilidad de descubrir en Linares películas y creadores que quizá no hayan tenido otras oportunidades de llegar a una pantalla.
Once ediciones de cine independiente
La trayectoria del festival permite entender la dimensión que ha ido adquiriendo la cita. En su décima edición, celebrada en 2025, Cine No Visto recibió 500 obras a concurso, de las que 40 eran largometrajes. Solo 12 llegaron a la selección oficial.
De aquella criba salió ‘Obraz’, el drama bélico del montenegrino Nikola Vukcevic, que terminó llevándose cuatro de los principales reconocimientos de la gala de clausura: mejor película, mejor dirección, mejor actor y mejor dirección de fotografía. La cinta, candidata de Montenegro a los Oscar, terminó proyectándose en las salas del Bowling de Linares, que un año más abrió sus puertas al certamen.
Ahora Cine No Visto encara su undécima edición con más espacio para el cortometraje y nuevos alicientes para los creadores. Pero, sobre todo, con la misma razón de ser que lo ha llevado hasta aquí: ofrecer una pantalla a las películas que no siempre encuentran sitio en las carteleras y convertir Linares, durante diez días, en un punto de encuentro entre quienes hacen cine y quienes quieren descubrirlo.
