La fotógrafa linarense Mamen Vilches ha ganado el primer premio de la última edición del Premio Guzmán Merino de Cuento con ‘Las fotos que no hice’, un relato inédito que habla de los jóvenes del pueblo, de quienes se marchan, de quienes deciden quedarse y de quienes, con el tiempo, terminan regresando al lugar que dejaron atrás.
El certamen, convocado desde 2019 por el Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, planteaba este año precisamente ese escenario: las inquietudes de los jóvenes de la comarca y las posibilidades reales de construir un proyecto de vida en el medio rural. Vilches convirtió el tema en una historia con un componente muy personal, aunque no quiso trasladar directamente su propia vida a los personajes.
El fallo se dio a conocer en el salón de actos del Centro de Interpretación de las Caras de Bélmez, escenario de la entrega de un premio que lleva el nombre de Antonio Guzmán Merino, escritor y periodista nacido en Huelma en 1893 y criado en Bélmez de la Moraleda. Su trayectoria literaria y periodística se desarrolló posteriormente entre Barcelona y Madrid, donde ejerció, entre otras labores, la crítica cinematográfica en cabeceras como ABC o La Vanguardia.

Una fotógrafa ante el reto de escribir
Mamen Vilches no se dedica a la literatura. Su oficio es la fotografía. Y precisamente esa mirada está en el centro de ‘Las fotos que no hice’, protagonizado por una fotógrafa que regresa a un pueblo de Sierra Mágina para retratar las historias de varios jóvenes que tomaron caminos diferentes. «Algo de biografía tiene, y yo, como fotógrafa que soy, qué mejor que usar mi profesión para hacer ese relato», explica la ganadora a este periódico.
El cuento nació de su propia relación con Bélmez de la Moraleda, localidad a la que está vinculada desde niña porque su cuñado es natural del municipio. Allí pasó buena parte de sus veranos y conoció de cerca una realidad que terminó encajando con el relato planteado por el certamen.
«El tema era los jóvenes en el entorno rural y la despoblación, y a mí me venía muy bien porque he vivido lo que es la juventud allí», cuenta Vilches.
No tenía claro, sin embargo, que fuera a presentarse. Escribió el texto, lo guardó y dejó pasar los días. Hasta que llegó la fecha límite. Fue entonces, prácticamente sobre la bocina, cuando decidió enviarlo.
Los personajes de ‘Las fotos que no hice’ pertenecen a la ficción. Una ingeniera agrónoma que regresa para cuidar de su padre enfermo, un joven que decide permanecer al frente del negocio familiar y una cardióloga que divide su vida entre Granada y el pueblo son algunas de las figuras que aparecen en la historia. Ninguno existe.
La fotografía que sostiene buena parte de la emoción del relato, en cambio, sí es real. Se trata de una imagen antigua de cuatro amigas adolescentes que pertenece al álbum familiar de una amiga de Vilches. Esa fotografía, rescatada de la memoria, terminó convirtiéndose en una pieza esencial de la historia.
Ahí es donde literatura y fotografía se encuentran. Una imagen que existe sirve de punto de partida para construir una historia que nunca ocurrió.


Etapa intensa para la autora
El premio llega después de una etapa especialmente intensa en la trayectoria profesional de Vilches. Formada en fotografía en Jaén y con especializaciones posteriores en Granada y Madrid, trabaja profesionalmente desde 2012 y en 2014 puso en marcha Serendipia Fotógrafos, el proyecto desde el que continúa desarrollando su actividad en Linares.
Su trabajo se ha movido principalmente en la fotografía social, familiar y newborn, aunque su relación con la imagen también la ha llevado al mundo audiovisual. Ha participado en distintos cortometrajes y largometrajes junto a la productora linarense Menos es Más, una colaboración que le permitió conseguir el primer premio al Mejor Cortometraje en un certamen local.
En los últimos años ha abierto, además, otra vía creativa: el diseño artístico y la cartelería para compañías teatrales y escuelas de danza. Ese recorrido la llevó este año a presentarse al concurso del Cartel Oficial de la Feria de San Agustín de Linares. También ganó.
Antes, el 8 de marzo de 2025, había recibido otro reconocimiento en su ciudad al ser distinguida como Mujer Relevante de Linares. Ella misma lo definió entonces como “un abrazo” más que como un premio.
Una historia que también habla de volver
El Premio Guzmán Merino tiene para Vilches un componente que va más allá del reconocimiento literario. Bélmez de la Moraleda forma parte de sus recuerdos y de una etapa importante de su vida. «Me ha dado muy buenos recuerdos y una excusa más para volver allí a verme», reconoce.
Y hay también una pequeña satisfacción personal en que una linarense haya terminado llevándose a casa un premio nacido en Sierra Mágina. “Súper orgullosa de llevar el nombre de Linares, aunque sea parte de la provincia, a esa comarca tan bonita y de la que guardo tantos recuerdos», asegura.
En ‘Las fotos que no hice’, una mujer regresa a un pueblo para mirar de nuevo aquello que creyó dejado atrás. Mamen Vilches ha hecho algo parecido, aunque desde otro lugar: ha tomado recuerdos, paisajes y experiencias conocidas y los ha convertido en palabras. Esta vez, detrás de la cámara no había una fotografía, sino una historia.
Fotos: Cedidas
Puede leer el relato de Mamen Vilches en el siguiente PDF: