La Comisaría de la Policía Nacional de Linares se encuentra inmensa en un proceso de reorganización para la creación de un nuevo Grupo de Estupefacientes, una decisión que llega apenas unas semanas después de la investigación dirigida por la Unidad de Asuntos Internos que provocó la detención de cuatro agentes destinados en ese departamento y el desmantelamiento del grupo que operaba hasta entonces.
Fuentes conocedoras del proceso han confirmado a El Nuevo Observador que la reestructuración ya está en marcha y que se está llevando a cabo con efectivos de la propia comisaría y con los agentes que se incorporan estos días tras el último concurso general de traslados convocado a nivel nacional.
El objetivo es dotar nuevamente a la Comisaría de Linares de un grupo especializado en la lucha contra el tráfico de drogas, un servicio considerado estratégico por la incidencia de este tipo de delincuencia en la ciudad y su entorno.
La reorganización llega después de que la operación desarrollada el pasado mes por la Unidad de Asuntos Internos dejara al descubierto una presunta trama relacionada con el narcotráfico en la que, según la investigación judicial, estarían implicados varios policías nacionales destinados hasta entonces en el Grupo de Estupefacientes.
El operativo se desarrolló de forma simultánea con registros en despachos policiales de la Comisaría de Linares y en viviendas de la barriada de Arrayanes, dentro de una investigación que también alcanzó a clanes dedicados presuntamente al tráfico de drogas que operaban en Linares, la Estación Linares-Baeza y otros municipios de la provincia. En total fueron detenidas 22 personas, de las que dos de ellas ingresaron en prisión.
Libertad provisional para los policías investigados
La plaza número 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Linares, en funciones de guardia, acordó posteriormente la puesta en libertad provisional de los cuatro policías detenidos y de un quinto agente que compareció en calidad de investigado.
Según informó el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, los cinco policías prestaron declaración durante el fin de semana y quedaron en libertad con la obligación de comparecer periódicamente ante la autoridad judicial mediante comparecencia apud acta, además de la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar el territorio nacional.
La causa investiga, entre otros, presuntos delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal, sin que hasta el momento exista resolución judicial sobre el fondo del procedimiento.
Nueva etapa para una unidad clave
Mientras la investigación judicial sigue su curso, la Policía Nacional ha iniciado la reconstrucción de una de las unidades más sensibles de la Comisaría de Linares.
La incorporación de nuevos efectivos procedentes del reciente concurso de movimientos y la redistribución de agentes destinados en la propia plantilla permitirán poner en funcionamiento un nuevo Grupo de Estupefacientes, con el que la Jefatura pretende recuperar la plena capacidad operativa en la lucha contra el narcotráfico.
La medida busca garantizar la continuidad de las investigaciones sobre tráfico de drogas en una demarcación especialmente compleja por la actividad de organizaciones criminales asentadas en Linares y en otros puntos del norte de la provincia, al tiempo que la investigación judicial sobre la anterior unidad continúa bajo secreto en buena parte de sus actuaciones.