Promotores locales planean un nuevo barrio en Linares con 400 viviendas junto al Estadio de Linarejos

El Ayuntamiento da luz verde al inicio de la transformación de más de 169.000 metros cuadrados en el norte de la ciudad, en la zona conocida como 'Las Aguas'

Por:Javier Esturillo
Sector en el que los promotores planean construir la nueva urbanización residencial.

Con más de 169.000 metros cuadrados de suelo pintado en el PGOU de Linares, el sector que se localiza en la zona de ‘Las Aguas’, donde la ciudad se deshilacha entre antiguos suelos industriales y los primeros bordes del tejido residencial de la Avenida Primero de Mayo, el planeamiento vuelve a activarse con una operación que puede reescribir una parte sustancial de su futuro urbano, con el desarrollo de zonas residenciales, comerciales, dotacionales y nuevos espacios libres.

Esta enorme bolsa de suelo al norte del municipio, toma una enorme trascendencia después de que el Ayuntamiento haya dado luz verde a la aprobación inicial de la delimitación del ámbito SUNS-NPR-1, un movimiento administrativo que, bajo su apariencia técnica, abre la puerta a una de las principales transformaciones residenciales previstas en el borde norte de la ciudad en las próximas décadas.

El expediente, publicado en la sede electrónica del Consistorio, inicia un periodo de información pública de un mes y activa la maquinaria urbanística sobre un vacío de más de 169.000 metros cuadrados.

No es una pieza marginal. Es un intersticio urbano de gran escala, situado entre el Estadio Municipal de Linarejos y los accesos que conectan la ciudad con su corona industrial, en un entorno atravesado por la Avenida de Andalucía. Un espacio de transición donde la ciudad consolidada se va desdibujando entre naves en desuso, vacíos sin nombre y restos de una actividad industrial que ya forma parte del pasado.

Un vacío urbano con memoria industrial

El ámbito SUNS-NPR-1 no parte de cero. El documento urbanístico, consultado por este periódico, describe un mosaico fragmentado en el que conviven antiguas instalaciones industriales —entre ellas una ladrillera hoy abandonada— con parcelas agrícolas dispersas y suelos sin actividad definida.

La topografía, alterada por décadas de usos intensivos y movimientos de tierra, convive con infraestructuras que siguen activas: redes eléctricas, saneamiento unitario, conducciones de abastecimiento desde la estación de tratamiento de agua y trazados de telecomunicaciones ya presentes en el entorno. Es, en términos urbanísticos, un suelo condicionado por su propia historia. No un lienzo en blanco, sino una pieza con cicatrices.

Área delimitada por el SUNS-NPR-1 del PGOU vigente, recogida en la memoria del proyecto.

Más de 169.000 metros cuadrados en transformación

La superficie real del ámbito alcanza los 169.275 metros cuadrados, ligeramente inferior a la prevista en el planeamiento vigente. Sobre esa base se articula una futura ordenación que deberá concretarse mediante un Plan Parcial, encargado de dar forma definitiva al tejido urbano.

El uso dominante será residencial, aunque el esquema admite compatibilidades con dotaciones y actividades terciarias. El modelo se alinea con una ciudad de mezcla funcional, en la que vivienda, servicios y espacios públicos deben coexistir dentro de una estructura más permeable.

En este contexto se reservará una generosa superficie destinada a espacios libres, equipamientos comunitarios y zonas verdes que superará holgadamente los 18 metros cuadrados por habitante.

Del mismo modo, para evitar los problemas crónicos de aparcamiento que sufren otras zonas de Linares, se implantará al menos media plaza de estacionamiento por habitante, de las cuales el 50% serán públicas y distribuidas en el viario.

Asimismo, el planeamiento ya establece algunos parámetros de referencia: una densidad máxima de 25 viviendas por hectárea y una edificabilidad global de 0,35 m²/m². Con esas cifras, y a falta del diseño definitivo, el ámbito podría albergar en torno a las 400 viviendas. No es una previsión cerrada, pero sí una primera aproximación al alcance de la operación.

Un borde urbano llamado a cerrarse

El documento insiste en una idea de fondo: la necesidad de coser el límite norte de la ciudad. El ámbito SUNS-NPR-1 se concibe como una prolongación natural del tejido urbano consolidado hacia el entorno del estadio, una zona que en los últimos años ha ido ganando centralidad como espacio deportivo y de encuentro vecinal.

La operación busca corregir una condición heredada: la discontinuidad entre barrios, la falta de conexión peatonal efectiva y la dependencia del vehículo privado en los desplazamientos cotidianos. El diagnóstico es claro en ese punto. La zona presenta déficits de movilidad activa, continuidad urbana y accesibilidad interna. El reto no es solo construir viviendas. Es construir ciudad donde ahora hay fragmentos.

Redefinir el paisaje urbano de una zona en expansión

El movimiento urbanístico en la ladera norte de Linares no tiene aún la escala visible de una obra en marcha ni el ruido de las máquinas. Pero sí tiene algo más decisivo: la capacidad de redefinir el borde urbano de una ciudad que busca reequilibrar su crecimiento.

Entre suelos industriales en retirada, infraestructuras que siguen operativas y nuevas expectativas residenciales, el SUNS-NPR-1 se convierte en una pieza estratégica. Un espacio donde el planeamiento deja de ser un documento abstracto para transformarse en realidad. Lo que hoy es un vacío urbano podría situarse, en los próximos años, en una nueva puerta de entrada a Linares.

No en vano, la creación del residencial parte de una altísima demanda que generará, según recoge el documento, la reactivación industrial y tecnológica en torno al parque empresarial de Santana y el Campus Científico-Tecnológico, además de otras iniciativas empresariales a partir de la propia remodelación del campo de fútbol.

Promotores locales

Detrás de este nuevo ‘barrio’ de Linares hay promotores locales, AOM Estudios, de Eduardo Osuna, gerente también de Buscomicasa.es, y Promociones Inmobiliarias Hergam e Hijos (Hermanos Hernández Gámez).

El proyecto cuenta con una sólida viabilidad económica. Las estimaciones globales, sumando las obras de urbanización interna y las necesarias conexiones viarias con las redes generales de las calles Río Viar y Rector Muñoz Fernández, elevarán la inversión total en el sector hasta el entorno de los dos millones de euros iniciales en el plano puramente administrativo, consolidando un despliegue material que rondará los ocho millones de euros.

Una inyección económica enteramente privada que revertirá positivamente en el Ayuntamiento y el propio municipio en forma de nuevas infraestructuras, dotaciones y cesiones obligatorias de suelo urbanizado libres de cargas. De momento, solo ha dado el primer paso administrativo, al que le seguirán otros muchos, como el informe de impacto ambiental y otros muchos.

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David
1 hora antes

Más vale que se deje de tonterías y que ponga más árboles, y huertos sociales de vez tantas viviendas, quitar vegetación

Lauro
26 minutos antes

Pelotazo, habemus.