El salón de actos del Colegio de la Sagrada Familia se ha convertido este jueves en un espacio de encuentro, emoción y memoria compartida con motivo de la XXI Celebración Intergeneracional del Día de Andalucía, una iniciativa organizada por el Área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Linares que volvió a demostrar que el diálogo entre generaciones es una de las grandes fortalezas de la ciudad.
Escolares del centro educativo compartieron protagonismo con personas mayores procedentes de residencias, centros sociales y centros de día del municipio, en una jornada marcada por la convivencia, el respeto y la celebración de las raíces andaluzas. El público, que llenó prácticamente el aforo, siguió con atención un programa cargado de simbolismo y sensibilidad, donde pasado y futuro se dieron la mano sobre el mismo escenario.
La alcaldesa de Linares, Auxi del Olmo, acompañada por concejales de la Corporación Municipal, observa y ha subrayado la importancia de tender lazos entre generaciones, de hacer convivir pasado y futuro en un mismo presente, y de hacerlo, además, en torno a una fecha tan simbólica como el 28 de Febrero.


La cita ha reflejado con claridad ese espíritu compartido: desde las actuaciones de baile tradicional, con trajes coloridos y coreografías llenas de energía, hasta los momentos musicales y teatrales que arrancaron aplausos y sonrisas entre el público asistente. Especialmente emotiva fue la participación de los mayores, muchos de ellos protagonistas sobre el escenario, demostrando que la cultura y la expresión artística no entienden de edades.
Durante la celebración también se ha procedido a la entrega de reconocimientos, en un gesto simbólico de gratitud y puesta en valor de quienes contribuyen día a día a mantener viva la memoria colectiva y el compromiso social. La alcaldesa aprovechó su intervención para destacar la labor educativa y formativa que desarrolla la comunidad de la SAFA en Linares, así como su implicación constante en iniciativas de carácter social y cultural.
El acto se ha desarrollado en un ambiente cercano y participativo, donde el público —formado en su mayoría por personas mayores, profesorado y alumnado— se ha sentido parte activa de la conmemoración.
Esta vigésimo primera edición ha vuelto a dejar un mensaje claro: una ciudad que escucha a sus mayores y confía en su juventud es una ciudad que avanza con raíces firmes. Linares celebró Andalucía no solo como una fecha en el calendario, sino como una identidad viva que se transmite, se comparte y se renueva generación tras generación.