La Dirección General de Tráfico ha hecho un llamamiento a la máxima prudencia ante el inicio del retorno de Semana Santa, una fase crítica que comenzó la tarde del sábado y se extenderá hasta la medianoche del lunes. Las autoridades prevén una intensidad circulatoria especialmente elevada en los ejes que conectan las principales zonas turísticas y de segunda residencia con los grandes núcleos urbanos, lo que requiere una atención especial por parte de los conductores para evitar incidentes en una operación salida que entra en su etapa final.
El grueso de los desplazamientos hacia el centro peninsular se concentra durante la jornada de este domingo, al finalizar el periodo vacacional en la mayoría de las comunidades autónomas, entre las que se encuentran Andalucía, Madrid o Castilla-La Mancha. No obstante, el operativo se prolongará hasta el lunes en regiones como Cataluña, la Comunidad Valenciana o el País Vasco, donde la festividad retrasa veinticuatro horas el regreso a la normalidad. Esta asimetría en el calendario laboral obliga a mantener los dispositivos de vigilancia activos de manera ininterrumpida para gestionar el flujo constante de vehículos.
Desde el organismo estatal se insiste en que la seguridad depende directamente de factores evitables como las distracciones al volante, con el teléfono móvil como principal riesgo, y el cumplimiento estricto de los límites de velocidad. Los datos manejados por la administración son esclarecedores respecto al peligro que entrañan las carreteras convencionales y vías secundarias, escenarios que el año pasado acumularon el 72% de las víctimas mortales por salida de vía. En este sentido, Tráfico recuerda que la velocidad excesiva y el consumo de alcohol están presentes en gran parte de estos siniestros, lo que convierte la responsabilidad individual en la mejor herramienta de prevención.
El cierre de esta festividad también exige una mirada atenta hacia los colectivos más vulnerables, tales como ciclistas, motoristas y peatones, especialmente en los entornos urbanos y las zonas de acceso a las poblaciones costeras. Durante estas últimas horas del operativo, los trayectos de largo recorrido conviven de forma estrecha con los movimientos locales de corto alcance, una mezcla que eleva el riesgo de colisiones si no se mantiene la distancia de seguridad y un respeto absoluto por las normas de circulación.