El Grupo Inexo pone su sello a las mayores obras públicas de los últimos años en Linares

La alianza de la compañía vallisoletana con Grulop 21 y AFC Construcciones y Contratas concentra las adjudicaciones más relevantes desde la construcción del campus universitario

Por:Javier Esturillo
Arriba, las obras de remodelación del Estadio Municipal de Linarejos. Sobre estas líneas, la construcción de la nave de Desay SV. Fotos: Javier Esturillo

Linares ha colocado dos de sus principales proyectos de obra pública en manos de un mismo grupo empresarial. La constructora vallisoletana Inexo, en UTE con las granadinas Grulop 21 y AFC Construcciones y Contratas, se adjudicó la construcción de la nave industrial de la multinacional china Desay SV y ahora la remodelación del Estadio Municipal de Linarejos. Entre ambos contratos superan los 23 millones de euros y se convierten, por volumen e impacto, en los más relevantes en la ciudad desde la ejecución del Campus Científico-Tecnológico de la Universidad de Jaén.

El movimiento no solo refuerza la posición de este conglomerado constructor, sino que vuelve a concentrar en una misma alianza dos proyectos estratégicos financiados con fondos públicos de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Linares. Una circunstancia que reabre el debate sobre la concentración de adjudicaciones en determinados grupos y la limitada visibilidad del proceso competitivo en licitaciones de gran volumen, ya que el Consistorio no ha hecho públicos los detalles sobre el número de empresas concurrentes.

El caso del Estadio de Linarejos es especialmente significativo. Las obras, iniciadas oficialmente en julio de 2024, quedaron paralizadas tras la renuncia de la anterior adjudicataria, Gyocivil, con apenas un 10 por ciento de ejecución. Medio año después, los trabajos han vuelto a activarse con la entrada de la nueva UTE, en un proyecto que acumula retrasos importantes. En principio, difícilmente se completará antes de 2027 y todo apunta a que se irá al primer trimestre de 2028, según la evolución de los ritmos de obra.

La reactivación de los trabajos del estadio no elimina las dudas sobre la planificación inicial ni sobre la gestión del contrato anterior, que ha obligado a una nueva adjudicación y a una paralización prolongada de una infraestructura clave para la ciudad.

El primer gran proyecto, la nave industrial vinculada a Desay SV en el Parque Científico-Tecnológico del Transporte Santana, se enmarca en la estrategia de atracción de inversión internacional, pero también refuerza la posición del mismo grupo constructor en contratos de alta cuantía dentro del municipio.

Conviene sumar a esta ecuación otra gran obra, la que el Gobierno autonómico ejecuta en la reforma integral de la residencia Zaytum, centro público especializado en la atención a personas con discapacidad gravemente afectadas, adjudicada a Grulop 21 y AFC, por valor de once millones de euros.

Detrás de esta expansión está Inexo, fundada en 2012 y liderada por Javier Recio y Sergio Rello, que en los últimos años ha reforzado su crecimiento mediante la integración empresarial y la alianza con Grulop. Este último grupo, creado también en 2012 por el empresario Carlos López Navarrete, aporta una trayectoria centrada en la obra pública en Andalucía.

Visita técnica de la alcaldesa a Linarejos junto con representantes de la UTE que se encargará de la modernización del campo. Foto: Ayuntamiento de Linares

La unión entre ambas estructuras no es solo operativa. Grulop ha pasado a integrarse en la órbita de Inexo en un proceso de adquisición orientado a crear un grupo constructor de mayor escala, manteniendo, al menos formalmente, la identidad de cada empresa y su estructura operativa. En la práctica, sin embargo, la capacidad de decisión y el liderazgo estratégico se concentran en la matriz vallisoletana.

El resultado es un escenario en el que un mismo conglomerado encadena dos de los contratos más relevantes en Linares en las últimas décadas, solo comparables por volumen al desarrollo del Campus Científico-Tecnológico, inaugurado en 2015.

Las instalaciones universitarias fueron ejecutadas por distintas empresas adjudicatarias en varias fases, en un modelo de obra fragmentada entre distintos lotes. En ese proceso participaron, entre otras, Acciona, responsable del Aulario; una UTE formada por Construcciones San José y Solar Jiennense, encargada del Edificio de Transferencia; y la constructora Noriega, que asumió el complejo de laboratorios de I+D.

El proyecto estuvo impulsado por la Fundación Campus de Linares, un organismo en el que se integraban la Junta de Andalucía, la Universidad de Jaén y el Ayuntamiento de Linares, con el objetivo de desarrollar un polo académico y tecnológico en la ciudad.

El importe de ejecución de la obra ascendió a 47.790.219,83 euros. A esta cifra habría que añadir, además, la inversión destinada a dotación y equipamiento de las instalaciones, que incrementó de forma significativa el coste total del complejo.

La diferencia ahora es la concentración. Dos proyectos clave, dos adjudicaciones recientes y un mismo grupo empresarial al frente. Un modelo que, más allá de su eficacia ejecutiva futura, ya plantea interrogantes sobre la diversificación real de la contratación pública en la ciudad y sobre el grado de competencia efectiva en este tipo de licitaciones.

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