El humo negro vuelve a señalar el problema de las quemas ilegales en Linares

El Ayuntamiento mantiene un dispositivo de prevención y respuesta de Policía Local y Bomberos ante unas prácticas que preocupan a los vecinos

Por:Javier Esturillo
Vista de un incendio en un descampado a las afueras de la ciudad, capturada desde el Paseo de la Ermita.

El humo negro vuelve a ser una de las imágenes que más inquietan a los vecinos de algunas zonas de Linares. La quema de cables, plásticos y otros residuos a cielo abierto, una práctica presuntamente relacionada en algunos casos con la extracción de cobre, sigue generando malestar entre quienes viven en las inmediaciones de la barriada de Arrayanes y otros puntos de la ciudad.

A preguntas de este periódico, el Ayuntamiento de Linares asegura que mantiene activadas medidas de vigilancia y prevención y que continúa trabajando en coordinación con otras administraciones e instituciones con competencias en la materia.

El Consistorio explica que la Policía Local desarrolla acciones de vigilancia preventiva, mientras que el Servicio de Bomberos interviene cuando se reciben avisos por la existencia de fuegos. El Ayuntamiento no detalla, sin embargo, el número de actuaciones realizadas ni de denuncias o expedientes abiertos como consecuencia de estas prácticas.

El problema no es nuevo. Hace dos años, el Ayuntamiento y la Subdelegación del Gobierno impulsaron un grupo de trabajo específico para abordar las quemas de materiales en determinados puntos de Linares. En él participan la Policía Nacional, la Policía Local y Bomberos, junto con las concejalías de Obras y Servicios.

La situación también fue abordada en una Junta Local de Seguridad, en la que se estableció un protocolo de actuación para coordinar las tareas de prevención y respuesta ante estas prácticas. El objetivo era poner freno a una actividad considerada especialmente peligrosa por sus efectos sobre la salud, el medio ambiente y la seguridad.

Reunión de la Junta Local de Seguridad para abordar la quema incontrolada de residuos celebrada en agosto de 2024. Foto: Ayuntamiento de Linares

Un problema que va más allá del humo

La quema de cables suele perseguir la recuperación del cobre que contienen. Para conseguirlo, se prende fuego al material aislante que recubre los conductores, de manera que el plástico y la goma terminan consumiéndose y queda el metal.

El procedimiento genera una intensa humareda negra y libera sustancias contaminantes. Cuando estas quemas se producen cerca de zonas habitadas, el problema deja de ser exclusivamente medioambiental y pasa a afectar también a la seguridad de las personas.

A ello se suma la presencia de vertederos incontrolados y acumulaciones de residuos que pueden convertirse en combustible para las llamas. En determinadas zonas, pequeñas hogueras pueden terminar provocando incendios de mayores dimensiones, especialmente cuando se encuentran próximas a vegetación, solares o viviendas.

Los vecinos han trasladado en distintas ocasiones su preocupación por estas situaciones y reclaman una mayor vigilancia sobre los puntos donde se acumulan residuos y donde, según sus testimonios, se producen las quemas.

El Ayuntamiento señala que mantiene su actuación dentro del marco de sus competencias y que la respuesta requiere la intervención coordinada de distintas administraciones y cuerpos de seguridad. La vigilancia policial y la actuación de Bomberos forman parte de ese dispositivo, junto con el protocolo acordado en el ámbito de la Junta Local de Seguridad.

La preocupación vecinal, mientras tanto, permanece abierta. El humo de estas quemas no solo deja una señal visible sobre el paisaje de la ciudad. También evidencia un problema más amplio relacionado con los vertidos incontrolados, la gestión de residuos y la seguridad en determinadas zonas de Linares.

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