La primavera estalla en Linares con unas Cruces de Mayo espectaculares

La Santa Cena se alza con el primer premio de una edición donde el aroma a flores y la participación vecinal marcaron el pulso de la ciudad.

Por:Javier Esturillo
Ambiente en la Cruz de Mayo del Nazareno, en la Plaza Colón. Foto: Javier Esturillo

La primavera en Linares no se mide por el calendario. Se mide por el olor a flores recién cortadas, por el eco de unas sevillanas perdiéndose entre calles engalanadas y por esa emoción que aprieta el pecho cuando la ciudad vuelve a reunirse alrededor de sus cruces. Y este 2026, la magia tuvo un nombre propio: la Cruz de Mayo de la Hermandad de la Santa Cena. Una obra viva, deslumbrante y profundamente linarense que conquistó el primer premio del tradicional concurso de cruces.

Bastaba acercarse para entender por qué. La luz acariciaba cada detalle entre claveles, mantones y macetas, mientras el murmullo de la gente se mezclaba con risas, palmas y brindis improvisados. Allí no había solo una cruz adornada: había una escena capaz de abrazar al visitante y convertirlo en parte de la celebración. Cada rincón invitaba a detenerse, a mirar despacio, a sentir que Linares sigue teniendo el don de convertir sus tradiciones en auténtica belleza popular.

La Hermandad de la Santa Cena no solo levantó una cruz; levantó un lugar donde quedarse. Un refugio de alegría compartida en el que vecinos, familias y visitantes encontraron el verdadero espíritu de mayo. Porque las Cruces de Linares tienen algo imposible de explicar a quien nunca las ha vivido: no se contemplan desde fuera, se viven desde dentro.

La edición de este año volvió a demostrar el enorme nivel y el cariño con el que la ciudad prepara esta fiesta tan querida. El segundo premio fue para la Hermandad de la Oración en el Huerto, cuya cruz destacó por su elegancia y personalidad, mientras que Travesía de la Encina consiguió un merecidísimo tercer puesto llevando a sus calles el sabor más auténtico de la tradición.

El jurado también concedió un accésit a la Hermandad de los Estudiantes y un premio especial en la categoría de barrios a la Colonia del Sol, reflejo del esfuerzo colectivo y del orgullo vecinal que hacen tan grande esta celebración.

Los más pequeños también tuvieron su momento protagonista en unos premios infantiles cargados de ilusión y creatividad. Travesía de la Encina logró el primer premio, seguida por la Colonia del Sol y la Hermandad del Nazareno de Linares.

Pero más allá de los galardones, Linares volvió a ganar. Ganó en ambiente, en convivencia y en esa forma única de entender la calle como un punto de encuentro. Durante estos días, cada plaza se convirtió en una fotografía viva de la ciudad: niños corriendo entre farolillos, mayores recordando cruces de otros años y amigos compartiendo tardes que saben a primavera eterna.

Y entre todas ellas, brilló con fuerza la Cruz de Mayo de la Hermandad de la Santa Cena. Una cruz que no solo se llevó el primer premio, sino también la admiración de un pueblo entero que volvió a demostrar que cuando Linares celebra sus tradiciones, late más fuerte que nunca.

Fotos: Ayuntamiento de Linares y Javier Esturillo
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