Recoger la aceituna, molturarla, almacenarla, envasarla y comercializar el aceite sin que salga de la misma explotación. Ese es el modelo por el que apuesta Olinova AOVE con el proyecto que actualmente tramita el Ayuntamiento de Linares y que permitirá completar todo el ciclo de producción en una única finca si obtiene las autorizaciones pendientes.
La iniciativa se encuentra actualmente en fase de información pública, después de que el Ayuntamiento de Linares haya abierto el expediente de calificación ambiental durante un plazo de veinte días. Hasta que concluya ese procedimiento y se resuelva la tramitación administrativa, la autorización no es definitiva y cualquier persona interesada podrá consultar la documentación y presentar alegaciones.
No obstante, fuentes municipales consultadas por El Nuevo Observador explican que la tramitación del proyecto continúa su curso conforme al calendario previsto y sin incidencias. La documentación necesaria para obtener la autorización sanitaria ya ha sido remitida al departamento competente de la Junta de Andalucía, por lo que únicamente restaría completar ese trámite y la correspondiente licencia de actividad antes de culminar el procedimiento administrativo.
Iniciativa innovadora
El proyecto prevé la instalación de una almazara portátil de ubicación fija en una parcela del Polígono 4, en la zona conocida como Juanita-Venus. La memoria técnica, redactada por IADA Ingeniería Agraria, contempla una línea completa de molturación, una bodega para almacenamiento del aceite y una pequeña planta de envasado, con el objetivo de completar todo el proceso productivo en la propia finca.
El corazón de la instalación estará formado por módulos industriales tipo ISO que albergarán los equipos de recepción, limpieza, molienda, batido y centrifugación de la aceituna. La capacidad prevista alcanza los 1.600 kilogramos por hora y un volumen máximo de diseño de 200.000 kilogramos de aceituna por campaña, destinado exclusivamente a la producción de la explotación agrícola promotora, sin prestar servicio a terceros.
La instalación se completará con una bodega equipada con dos depósitos de acero inoxidable de 30.000 kilogramos de capacidad cada uno, además de una zona de envasado, oficinas y los servicios auxiliares necesarios para el funcionamiento de la actividad. Según la memoria, la almazara únicamente operará durante la campaña oleícola y su carácter modular permitirá desmontar buena parte de las instalaciones una vez finalizada la temporada.
Un puzle de contenedores
La fisonomía de la nueva planta rompe con la imagen tradicional de las grandes edificaciones de hormigón y los tejados de chapa que caracterizan a las cooperativas de la provincia.
La disposición sobre el terreno se asemeja más a un puzle modular perfectamente coordinado para agilizar el proceso y garantizar la higiene absoluta. El núcleo operativo se estructura a partir de un eje central donde se ubica la maquinaria de molienda y batido, flanqueado por contenedores industriales independientes y conectados entre sí.
En uno de los extremos del recinto rústico se alza el módulo de la bodega, un espacio estanco diseñado específicamente para albergar dos imponentes depósitos cilíndricos de acero inoxidable encargados de custodiar el zumo de aceituna recién extraído.
El complejo se completa con varias estructuras auxiliares exentas destinadas a la gestión logística, las oficinas y el control técnico, conformando un entramado de quita y pon que puede desmantelarse por completo al concluir la campaña sin dejar rastro de cemento sobre el paisaje.
Proceso
Uno de los aspectos más singulares del proyecto es su encaje urbanístico. La parcela se encuentra clasificada como suelo no urbanizable de especial protección por planificación urbanística, dentro del ámbito de protección de las antiguas áreas mineras Juanita-Venus. Los redactores sostienen que la actuación puede autorizarse como un uso ordinario vinculado directamente a la explotación agrícola, al destinarse únicamente a transformar la aceituna producida en la propia finca, sin constituir una industria abierta a terceros.
Desde el punto de vista ambiental, la documentación técnica, consultada por este periódico, señala que la instalación utilizará un sistema de extracción en dos fases, por lo que el principal subproducto generado será el alpeorujo, cuya retirada se realizará mediante gestores autorizados.
Asimismo, las aguas procedentes de las operaciones de limpieza serán almacenadas y gestionadas conforme a la normativa ambiental, mientras que la memoria incorpora medidas para controlar el ruido, las emisiones y la gestión de residuos durante el periodo de funcionamiento.
El expediente permanecerá ahora en exposición pública antes de que el Ayuntamiento adopte una decisión sobre la calificación ambiental. Ese trámite permitirá incorporar, en su caso, las alegaciones que puedan presentar ciudadanos o entidades interesadas antes de resolver definitivamente la autorización del proyecto.