Linares ha comenzado 2026 con un ligero aumento de la criminalidad. Así lo refleja el primer balance de criminalidad publicado por el Ministerio del Interior, correspondiente al periodo comprendido entre enero y marzo, que sitúa en 475 las infracciones penales registradas en la ciudad. La cifra supone un incremento del 3,3% respecto al mismo trimestre del año anterior, cuando se contabilizaron 460 delitos.
Los datos dibujan un escenario de contrastes. Mientras algunos de los delitos que más preocupación generan entre la ciudadanía, como los robos con violencia, los hurtos o los asaltos a viviendas, experimentan descensos significativos, la delincuencia convencional en su conjunto aumenta y rompe la tendencia a la baja que sí se observa en otros municipios jiennenses de más de 20.000 habitantes.
El principal factor que explica el incremento global es el aumento de la criminalidad convencional, es decir, la que se produce fuera del ámbito digital. Este tipo de delitos pasó de 367 a 396 casos, lo que representa una subida del 7,9%. Dentro de este apartado destaca especialmente el crecimiento de los delitos agrupados bajo la categoría de “resto de criminalidad convencional”, que aumentan un 21,9% hasta alcanzar las 289 infracciones.
El informe también recoge el dato más preocupante del trimestre: la aparición de un homicidio consumado. Durante los tres primeros meses de 2025 no se registró ningún caso de este tipo en la ciudad, mientras que en el mismo periodo de este año figura un asesinato u homicidio doloso consumado. Los intentos de homicidio, por su parte, permanecen estables con un caso en cada uno de los ejercicios analizados.
Pese a ello, el balance deja algunos indicadores positivos. Los robos con violencia e intimidación descendieron un 33,3%, pasando de seis a cuatro casos. También bajaron las sustracciones de vehículos, que pasaron de siete a seis denuncias, y los delitos relacionados con el tráfico de drogas, que registraron una caída del 42,9%, al reducirse de siete a cuatro hechos conocidos.
La evolución también resulta favorable en el ámbito de la seguridad patrimonial. Los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones se redujeron un 16,7%, con diez casos frente a los doce registrados un año antes. En el caso concreto de las viviendas, el descenso fue del 10%, pasando de diez a nueve robos.
Los hurtos, que continúan siendo uno de los delitos más frecuentes, también experimentaron una bajada notable. Durante el primer trimestre se denunciaron 76 casos, frente a los 90 contabilizados en el mismo periodo de 2025, lo que supone una reducción del 15,6%.
En materia de delitos contra la libertad sexual, el balance mantiene la misma cifra total de denuncias que el año pasado: dos casos. Sin embargo, cambia la tipología de los hechos registrados. Mientras que en 2025 se contabilizó una agresión sexual con penetración y otro delito de carácter sexual, en el inicio de 2026 no se ha registrado ninguna agresión con penetración, quedando ambos casos dentro de la categoría de otros delitos contra la libertad sexual.
Las lesiones y las riñas tumultuarias también muestran una evolución positiva, al pasar de cinco a tres casos en comparación con el mismo trimestre del ejercicio anterior.
Uno de los datos más destacados del informe llega desde el ámbito digital. Tras varios años marcados por un crecimiento constante de los delitos cometidos a través de internet, la ciberdelincuencia parece moderarse en Linares. Entre enero y marzo se registraron 79 infracciones penales de este tipo, frente a las 93 contabilizadas un año antes, lo que representa una caída del 15,1%.
La mejora se explica, principalmente, por el descenso de los ciberdelitos distintos de las estafas informáticas, que pasaron de 16 a solo cuatro casos. Las estafas cometidas a través de medios digitales también bajaron ligeramente, de 77 a 75 denuncias.
La comparación con el resto de grandes municipios de la provincia sitúa a Linares en una posición singular. Mientras ciudades como Jaén, Andújar, Úbeda o Martos han logrado reducir el número total de infracciones penales durante este inicio de año, la ciudad minera mantiene una evolución al alza debido al incremento de la delincuencia convencional.
Los datos del Ministerio del Interior reflejan así una realidad compleja. La reducción de robos, hurtos y ciberdelitos ofrece señales positivas, pero el aumento de otros delitos convencionales y la aparición de un homicidio consumado evidencian que todavía existen retos importantes en materia de seguridad ciudadana para los próximos meses.